sábado 25 de abril de 2020 - 12:00 AM

Sueño y coronavirus

Aprovechemos estas vacaciones forzosas y recuperemos nuestro ritmo circadiano noche/día para conseguir un equilibrio en el cuerpo humano.
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De las cosas más importantes que necesita el cuerpo humano para tener un sistema de defensa adecuado, es el poder dormir bien. El sueño es esencial para el bienestar mental, físico y emocional. Un sueño adecuado mejora la respuesta del cuerpo al estrés, ayuda a combatir infecciones, equilibra el sistema de defensa y previene enfermedades. La pandemia que vivimos y el confinamiento obligado que tenemos, es un momento adecuado para aprender nuevamente a dormir bien y por ende, tener un sistema de defensa equilibrado y activo. Normalizar nuestros hábitos de sueño nos protegerá toda la vida contra diversas enfermedades.

Hemos comentado en forma permanente la importancia de evitar la oxidación en nuestro cuerpo. Comer mal, no hacer ejercicio, estresarnos, la amargura, envidia, dormir mal y la contaminación ambiental, son los mayores oxidantes que existen, causales de la mayoría de enfermedades crónicas que incluyen la depresión, diabetes, artritis, cáncer, asma, Alzheimer y otros trastornos degenerativos.

Curiosamente dormir bien produce antioxidación y antiinflamatción. Es un hábito fácil de recuperar e inculcar en los niños desde pequeños. El sueño consigue estos efectos al proteger contra el estrés oxidativo y “recargar” las mitocondrias del cuerpo. Las mitocondrias son la fuente de producción de energía en la célula. El insomnio, fatiga, radiación ionizante en la noche, estrés crónico como el que estamos sintiendo por el virus y el cansancio por trabajo excesivo, producen desequilibrio molecular, físico químico y funcional en las mitocondrias, alterando el sistema de defensa del cuerpo.

Los estudios de supervivencia de 36 horas realizados en humanos sanos con falta de sueño, mostraron daño severo en sistema celular antioxidante, gran oxidación de lípidos o grasas, lesión mitocondrial energética, inflamación y daño muscular.

Aprovechemos estas vacaciones forzosas y recuperemos nuestro ritmo circadiano noche/día para conseguir un equilibrio en el cuerpo humano.

O cambiamos o el mundo nos cambiará. Lograr un sueño eficaz se consigue con alimentación sana, ejercicio, dosis pequeñas de sol, disminuir el estrés y suprimir los contaminantes ambientales. Insistimos, la mutación de los virus actuales es secundaria a la mayoría de contaminantes ambientales. Y ahora queremos arsénico diario.

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