Publicado por: Jairo Martinez
Contrario a lo que parece evidente, las motocicletas, mototaxis y taxis piratas, que se pusieron de ruana las calles de Bucaramanga, no son el problema sino la consecuencia de ineficientes administraciones públicas anteriores que, con estudios amañados como el que presentó la UIS para satisfacer las exigencias que venían de la presidencia en la época nefasta de Uribe Vélez, cambiaron el transporte público existente que aunque desorganizado y contaminante, servía a todos de manera eficiente.
Esos genios de la incapacidad nos dieron a cambio otro sistema que redujo las vías y congestionó al máximo el tránsito, que no recoge ni deja a las personas donde lo necesitan y que las transporta como a fríjoles en olla a presión.
La torpeza abismal de esos alcaldes los llevó a crear una empresa –Metrolínea- de la que son copropietarios los anteriores dueños de buses que ahora ganan por partida doble pues son los operadores de Metrolínea y siguen manteniendo en las calles sus buses viejos. El problema hoy es que los alcaldes de Bucaramanga, Florida, Piedecuesta y Girón, más la directora del Área Metropolitana (los otros socios de Metrolínea), o no fueron capaces de entender que el bienestar de un poco menos de un millón de personas del área metropolitana está por encima del interés particular de tres o cuatro, o no tienen el carácter, la personalidad ni la capacidad para hacer valer lo obvio y se dejaron mangonear de esas aves de rapiña. Esa empresa, Metrolínea, tiene que reformarse, o Bucaramanga en muy poco se nos convertirá en una ciudad invivible.
Vistas las cosas al derecho los alcaldes y la directora del área metropolitana, en lugar de perseguirlos, deben agradecer a las motos y taxis piratas el haber suplido la ineficiencia de Metrolínea y hasta ahora hayan evitado que la comunidad entera, ante la imposibilidad de transportarse, se les vaya encima.
Finalmente, se habla mucho de los muertos en accidentes de motos pero ¿y los atracos, violaciones y demás riesgos que sufren todos los días los usuarios del transporte masivo al tener que caminar por extensas áreas desoladas desde la estación a sus casas y viceversa,a quién se los cargamos?









