miércoles 08 de enero de 2020 - 12:00 AM

Año nuevo y problemas viejos sin resolver

No sale -entonces- bien librado el exalcalde desde el punto de vista disciplinario, con implicaciones penales.
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Rodolfo Hernández, exalcalde de Bucaramanga, renunció en septiembre pasado, después que la Procuraduría General lo suspendiera por participación indebida en política. En diciembre, la Procuraduría lo suspendió ocho meses por golpear al concejal Jhon Claro. Para completar, Rodolfo y su familia andan enredados en el escándalo Vitalogic. El Procurador Fernando Carrillo señaló: “Espero que (Hernández) le ponga la cara a la justicia, porque tiene múltiples problemas disciplinarios. Como resultado de muchas investigaciones también hay problemas penales al interior de su familia” (El Tiempo). No sale -entonces- bien librado el exalcalde desde el punto de vista disciplinario, con implicaciones penales.

Tampoco sale bien calificado si se evalúa el desarrollo de soluciones a problemas estructurales y antiguos que tiene el municipio, como es el aumento de la inseguridad, la caótica ocupación del espacio público, el desempleo y el deterioro vial, entre otros. Otro problema sin resolver tiene que ver con la gestión de los residuos sólidos que se depositan en el cuestionado Carrasco. Hasta la fecha no se ha definido (convenio UIS y AMB) el terreno que remplazaría al actual para la adecuada gestión de estos residuos. Ahora, como es conocido, la legislación y los acuerdos internacionales no buscan enterrar los residuos en un hueco sino -entre otros- reducir su generación y aprovecharlos como materias primas, en el marco de la Economía Circular. Esto implica propuestas integrales que no se conocen en Bucaramanga.

En columna titulada “Un desastre llamado Metrolínea” (octubre 5 / 2011) señalaba los problemas derivados de este sistema y cómo su pésimo servicio afecta la movilidad. Estas deficiencias en la movilidad inciden además sobre la calidad del aire urbano. La calidad del aire se ve afectada igualmente por el vergonzoso índice de espacio público verde por habitante que tiene Bucaramanga. Es un tema de salud pública que no tiende a mejorar en la ciudad. Otro problema de salud pública es el consumo de aguas no potables en áreas rurales y barrios vulnerables de Bucaramanga. Sobre las promesas del exalcalde de construir 20.000 casas y un Centro de Bienestar Animal tampoco hubo cumplimiento. Aunque la anterior administración realizó algunos avances en temas culturales y educativos importantes, lo cierto es que quedan muchos y graves problemas pendientes, que -esperamos empiece a solucionar la nueva administración.

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