miércoles 11 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Jairo Puente Bruges

Contaminantes fisicos, químicos y biológicos del aire

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS): “La contaminación del aire (tanto en el exterior como en interiores) es la presencia en él de agentes químicos, físicos o biológicos que alteran las características naturales de la atmósfera”. En países atrasados -como Colombia- las mediciones sobre contaminantes del aire son muy limitadas, por lo que no se conoce con precisión la calidad del aire que respiramos. Son pocas estaciones de medición en exteriores que -además- miden muy pocos parámetros. Para completar, no existen normas y controles reales sobre la contaminación interna del aire en los hogares. La OMS reitera: “La contaminación del aire exterior y de interiores provoca enfermedades respiratorias y de otros tipos y es una de las principales causas de morbi-mortalidad”.

Por ejemplo, existe muy poca información y controles sobre contaminantes biológicos del aire. Para la Agencia de Protección Ambiental (EPA de EEUU): Los contaminantes biológicos que impactan la calidad del aire interior...“incluyen bacterias, virus, caspa de animales y saliva de gatos, polvo doméstico, ácaros del polvo, cucarachas y polen. Hay muchas fuentes de estos contaminantes”. Las fuentes de contaminación biológica pueden ser: “El polen, que se origina en las plantas”. “Virus, transmitidos por personas y animales”. “El moho”. “Las bacterias, transportadas por personas, animales y los desechos de tierra y plantas”. “Los animales domésticos, que son fuentes de saliva y caspa animal (escamas de piel)”. “Excrementos y partes del cuerpo de cucarachas, roedores y otras plagas o insectos”.

Sobre el polen, advierte el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos: “El polen son granos o semillas diminutas de plantas, árboles y pastos con flores. Estas semillas pueden ser transportadas por el viento y causar varios síntomas”. “Para las personas con fiebre del heno, también conocida como “rinitis alérgica”, respirar polen puede provocar estornudos, congestión y secreción nasal. La exposición al polen también puede provocar “conjuntivitis alérgica” en algunas personas.” Así mismo, “puede causar ataques de asma en personas que tienen asma, para quienes el polen es un desencadenante del asma”. Vale la pena reiterar la importancia de ampliar las mediciones y controles, pues según la OMS: “Los efectos combinados de la contaminación del aire ambiente y la del aire doméstico se asocian a 6,7 millones de muertes prematuras cada año”.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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