miércoles 25 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Jairo Puente Bruges

La destrucción de la Amazonía agrava el caos climático mundial

En columnas anteriores he citado acreditadas fuentes que señalan los diferentes factores que estan destruyendo la selva amazónica o Amazonía; considerado el bosque tropical mas extenso del mundo. Localizado en nueve países; incluido Colombia. Su importancia mundial esta relacionada con su enorme biodiversidad, que esta siendo reducida por incendios, deforestación y otros factores de deterioro. La abundancia de vegetación implica que es un importante regulador del ciclo de carbono y -por consiguiente- del cambio climático. Por lo mismo, su destrucción masiva agrava la crisis climática mundial. A su vez, la crisis climática aumenta la ocurrencia de sequías e incendios que generan destrucción de biodiversidad. Lo que alimenta -a su vez- el caos climático. También resulta afectado el ciclo del agua, lo que esta generando sequías prolongadas y disminución de caudales en los ríos de la cuenca del rio Amazonas y muchas muertes de especies acuáticas.

Conocí la selva amazónica colombiana en los años 80, como funcionario del liquidado Inderena. El motivo de las visitas era -ya en esos años- atender denuncias sobre minería, deforestación y otras actividades que ya generaban deterioro del bosque tropical. En esos años, los ríos amazónicos eran caudalosos, de aguas limpias y con una diversa y abundante fauna acuática. La situación tiende a agravarse con el paso del tiempo, lo que se puede leer en los medios internacionales.

Por ejemplo, un informe publicado por BBC News (Octubre 12/2023) señala: “Una grave sequía en la Amazonia brasileña está perturbando el transporte, aislando a las comunidades y matando la vida silvestre”. “El gobierno brasileño atribuye la sequía al cambio climático y al fenómeno de El Niño, que ha provocado que el volumen de precipitaciones en el norte de la Amazonía caiga por debajo del promedio histórico y que los niveles de los ríos caigan a niveles casi récord. Los bajos niveles de agua representan una amenaza para los aproximadamente 30 millones de personas que viven en la cuenca del Amazonas. Muchos ríos se han secado, dejando a miles de personas varadas en remotas aldeas selváticas. Pueblos enteros que dependen de los ríos para su sustento y transporte sostenibles ahora luchan por llevar a cabo su vida diaria y tienen que recibir alimentos, medicinas y agua por vía aérea”. Las fotos publicadas ilustran la catastrófica situación.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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