miércoles 15 de junio de 2022 - 12:00 AM

Más amenazas contra líderes sociales y ambientales

Colombia es un país peligroso para los líderes sociales y ambientales. Por ejemplo, la ONG británica Global Witness advierte que Colombia “registró la mayor cantidad de asesinatos en 2020, con 65 personas defensoras de la tierra y del medio ambiente

El pasado 7 de junio fue asesinada con arma de fuego en Cali la señora Jesusita Moreno, lideresa y defensora de derechos humanos de comunidades negras e indígenas del Choco. Este asesinato se “sumó a la penosa lista de 81 líderes sociales que han sido asesinados en lo que va corrido de 2022 en Colombia” (Semana, junio 8/22). El 10 de junio (RCN Radio), la prensa informó que -en el norte del Cauca- fueron asesinados una reconocida líder comunitaria y un líder de una comunidad indígena. Para completar, se reportó otro hecho violento en el municipio Mercaderes, donde fue asesinada “una reconocida lideresa del corregimiento San Joaquín, sur del Cauca” .

En columnas anteriores, he citado informes que señalan que Colombia es un país peligroso para los líderes sociales y ambientales. Por ejemplo, la ONG británica Global Witness advierte que Colombia “registró la mayor cantidad de asesinatos en 2020, con 65 personas defensoras de la tierra y del medio ambiente asesinadas”. Las organizaciones Corporación Regional Yariguíes CRY-GEAM (Magdalena Medio), la Fundación Conflict Responses y Extinction Rebellion publicaron el “Primer informe del sistema de información de violaciones a los Derechos Humanos contra Lideresas y Líderes Ambientales en Colombia”. Se incluyen amenazas y asesinatos contra comunidades campesinas, afro, indígenas y ambientalistas. Entre otros aspectos, se advierte que entre enero y mayo 2022: “Se han cometido 11 asesinatos, 19 amenazas, 4 desplazamientos forzados, uno de estos hacia el exterior y 8 atentados”.

Por su parte, la Ruta Pacífica de las Mujeres señaló en un comunicado: “manifestamos nuestro rechazo ante la opinión pública, nacional e internacional, por las amenazas, la persecución, el hostigamiento y la estigmatización, contra lideresas sociales y organizaciones defensoras de Derechos Humanos” en Colombia (junio 8/ 22).

Vale la pena reiterar la importancia de tramitar el Acuerdo de Escazú en el Congreso. Uno de sus propósitos (Articulo 9) es garantizar “un entorno seguro y propicio en el que las personas y organizaciones que defienden los derechos humanos en asuntos ambientales puedan actuar sin amenazas... e inseguridad”. Por lo mismo, no deja de sorprender que -durante un debate con candidatos (Feria del Libro Bogotá)- fue evidente que el candidato Rodolfo Hernández no estaba enterado del contenido e importancia de Escazú en un país con los problemas de Colombia.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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