miércoles 01 de junio de 2022 - 12:00 AM

Mercurio (¿y otros contaminantes?) en el río Suratá

La exposición al mercurio durante la minería artesanal podría estar asociada a una mayor prevalencia de irregularidad del ciclo menstrual”. Sería conveniente actualizar y ampliar estos estudios en poblaciones cercanas a zonas mineras

A mediados de mayo, la veeduría Ciudadanía Activa Santandereana alertó sobre la contaminación con mercurio que afecta la quebrada La Baja y el río Suratá; según estudios del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga. Su gerente explicó que durante el monitoreo del río Suratá se detectó en febrero 23 /2022: “una presencia significativa de mercurio en el agua cruda” (Vanguardia, 05/18/2022). En mi columna de marzo 8/2017 (y otras) señalaba: “análisis del Acueducto (año 2015) han reportado concentraciones preocupantes de mercurio y arsénico en la quebrada La Baja y el río Vetas, este desemboca en el Suratá”. La contaminación -entonces- podría no ser solo de mercurio.

El gerente dio un parte de tranquilidad pues, cuando se detectó el problema, se cerró la captación del agua cruda para evitar que esta llegara al sistema de potabilización. Efectivamente, el Acueducto cuenta con personal capacitado e instalaciones que permiten evitar que estos contaminantes pasen al agua potable distribuida. Sin embargo, el problema persiste para las familias que viven cerca a ríos y quebradas y utilizan estas aguas sin tratamiento. Sobre el tema, la Procuraduría para asuntos ambientales “mostró su preocupación por la comunidad que vive en zona aledaña al afluente, ya que no hay un proceso de potabilización y el agua la están consumiendo directamente, situación que afectaría la salud de esta gente” (Caracol Radio, 24/05/22).

En columnas anteriores también he citado un estudio realizado por la UIS y la Santo Tomás (año 2015) titulado “Irregularidad menstrual y exposición a mercurio en la minería artesanal del oro en Colombia” en el que se compararon mujeres expuestas y no expuestas al mercurio. Una de sus conclusiones es: “la exposición al mercurio durante la minería artesanal podría estar asociada a una mayor prevalencia de irregularidad del ciclo menstrual”. Sería conveniente actualizar y ampliar estos estudios en poblaciones cercanas a zonas mineras.

También, vale la pena reiterar la importancia de realizar análisis de otros contaminantes (además del mercurio) que han ocasionado problemas de salud en zonas mineras de otros países. Por ejemplo, realizar mediciones de materiales radioactivos en la subcuenca del río Suratá; considerando antecedentes como los ocurridos en Estados Unidos (ver columna de 10/02/2019). Se sabe que en montañas cercanas hay uranio, que podría ser extraído del yacimiento por las explotaciones mineras.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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