Publicado por: Jorge Eliecer Díaz Wilches
Mi vida giró alrededor de borracheras y malos tratos por parte de nuestro padre. Crecimos y nos comprometimos a evitar repetir esta historia. Hoy ya casados queremos fortalecer ciertos conceptos que nos permitan sacar adelante a los hijos que son una bendición de Dios.
Me reuní con mis dos hermanos para escribirle y pedirle algunas píldoras o consejos que nos sirvan para cumplir este propósito. Tanto yo como mi hermano menor estamos felizmente casados y con una niña cada uno.
Respuesta
Estimado señor: Mientras subsista esa fe viva y el convencimiento de su propósito, las cosas mágicamente se darán, De ahí se afirma que “atraes lo que piensas”.
Querer cambiar ese ambiente violento vivido desde la infancia el cual produjo tristeza, inseguridad, desconfianza y desamor es la mejor decisión. Tanto usted como sus hermanos poseen capacidades únicas y especiales que les permitirán dar un vuelco total a sus vidas.
Se necesita querer, actuar y agradecer para obtener lo que su voluntad busca. Tenga presente que todo mal trae consigo un bien. Estoy seguro que su destino será otro totalmente diferente y colmado de alegría, satisfacción, tranquilidad y seguridad. ¡Adelante!
Reflexión
Sus pensamientos tienen un poder indescifrable porque actúan como un imán atrayendo incluso todo aquello que desean alejar de su vida.
Tome conciencia de la fuerza interior que posee para cambiar enfermedad en salud, tristeza en alegría, miedo e intranquilidad en seguridad y confianza etc. Logrará transformar en un instante todo aquello que le atormenta y hace infeliz.
Cuando me acuesto y levanto pensando ser plenamente feliz trasmito a mí alrededor esa imagen de autoconfianza, tranquilidad y alegría que los demás desean fervorosamente vivir. He ahí el secreto que atrae lo que quiere.
Se aconseja repetir cada día el ejercicio que describo a continuación: Cierre los ojos, respire lenta y profundamente. Recorra con su mente todo el cuerpo comenzando por la cabeza, hombros, brazos, manos hasta llegar a la planta de los pies. Luego visualice frente a usted en una pantalla mental lo que desea para su vida en el futuro.
Verá como al pasar el tiempo todo aquello que pensó se va convirtiendo en realidad. Jamás olvide que usted es el artífice de su propia dicha o desgracia. Dios y la vida le otorgan esta oportunidad. ¡Aprovéchela!









