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Jorge Eliecer Díaz Wilches
Lunes 20 de mayo de 2013 - 12:00 AM

El día del maestro

Publicado por: Jorge Eliecer Díaz Wilches

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Al celebrar el día del maestro me siento feliz al poder contemplar lo realizado por más de 40 años. Estoy pensionado pero añoro aquellos años en que realicé mi labor.

Soy un convencido que nuestra profesión es algo especial no solo por el conocimiento que transmitimos a nuestros alumnos, sino por encima de todo por el amor y dedicación que les brindamos para que se convirtiertan en personas con una formación sólida, integral.

La problemática que vivimos en la actualidad se fundamenta en la disfuncionalidad de la familia, donde la violencia intrafamiliar traspasa todos los límites. Los maestros se sienten desprotegidos por la falta de compromiso de muchos padres que se muestran indiferentes y peor aún, en contra de las normas y valores que les son inculcados a sus hijos en el colegio.

Tremenda contradicción ¿verdad? ¿Qué se debería implementar para cambiar el rumbo de la sociedad y en especial de la familia?

RESPUESTA
Estimado maestro: Ante todo reciba mis más sinceros agradecimientos por su meritoria labor que ha contribuido exitosamente a la formación integral de un gran número de niños y jóvenes que hoy lideran como profesionales la transformación de un país encaminado al progreso, la productividad y competitividad en un mundo globalizado.

Ser maestro es una distinción porque cualquier profesor no puede ostentar tal condición, que más que un privilegio ¡es una bendición!.

REFLEXIÓN
El hombre nace sano y la sociedad le corrompe. He ahí la noble misión y apostolado de un verdadero maestro que dedica su vida no solo a la transmisión de conocimiento, sino ante todo a la formación en valores de sus alumnos, quienes deben aprender a pensar, interpretar, distinguir, diferenciar, desconocer, apreciar, definir o elegir con el fin de asumir decisiones acertadas hacia el porvenir.

Cada día se torna más exigente y riguroso el ejercicio de su profesión por el modernismo, el uso de las Tics, la globalización, la intransigencia, intolerancia, indiferencia y falta de voluntad de niños, jóvenes y adultos que viven inmersos en una sociedad donde prima el materialismo, el consumismo, la vida hedonista, el desorden, violencia, matoneo y mediocridad.

Es allí donde un maestro coloca su sabiduría sirviendo de facilitador ante los alumnos y su familia, la cuál se debe constituir en complemento y esencia de su formación integral.

Reciban mi admiración y eterno reconocimiento. ¡Feliz día del maestro!.

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