miércoles 22 de junio de 2022 - 12:00 AM

Ahora, reconciliación y propósitos comunes

Terminado ya el vergonzoso periodo de campañas políticas y despejada la incertidumbre de quién es el nuevo presidente, debemos aceptar la elección y mirar hacia adelante, en pro-cura de los mejores resultados gubernamentales durante el período que se inicia, para bien de todos los colombianos.

Para ello es indispensable aclimatar las pasiones, bajar la agresividad, olvidar y aprender del pasado y dedicarnos a construir un país mejor, inclusivo y justo, tomando como base lo existente y ajustando todo aquello que pueda darnos mejores resultados comunes en lo social y económico.

Las ultimas declaraciones dadas por Gustavo Petro, calman un tanto la preocupación de media Colombia que estuvo en desacuerdo con su elección, pero se mantiene expectante, esperando los primeros decretos presidenciales. Independiente de ideologias, debemos estar dispuestos a colaborar con el gobierno, en lo posible; siempre y cuando se mantengan los principios de libertad, orden, democracia y respeto a la constitución y las leyes.

Extraoficialmente, conocemos el interes del nuevo presidente, de conformar una comisión pluralista en lo politico, económico y social, integrada por personalidades destacadas en estos aspectos, conocidas por sus planteamientos y ejecuciones, con el fin de elaborar y pactar un acuerdo nacional, tomando como base sus propuestas de campaña, pero sin que ellas sean camisa de fuerza para el consenso. La propuesta suena interesante y sería algo verdaderamente histórico. Ojalá funcione y podamos celebrar unidos y pronto la reconciliación.

Será el tiempo quien nos diga si esto es posible y fructífero, y habra que colocarle plazos para concretar los acuerdos; que no sea éste un diálogo más, eterno y esteril; como tampoco, en caso del fracaso, la justificación para tomar decisiones gubernamentales radicales, similar a lo acontecido en otros paises latinoamericanos, que en circunstancias como la nuestra, han aplicado políticas de “borrón y cuenta nueva”, con resultados catastróficos.

Aprendamos de las experiencias de la Europa Occidental, en las que los cambios de gobierno, así sean de tendencias opuestas, no afectan en forma importante el diario vivir. Allí, los cambios estan orientados al mayor o menor énfasis en el campo social.

En Colombia, existen muchas cosas buenas; hemos progresado cantidades, así algunos no lo reconozcan. Eso no quiere decir que no debamos hacer el esfuerzo por mejorar la equidad social y todos debemos aportar para lograrlo.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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