miércoles 01 de junio de 2022 - 12:00 AM

Al césar lo que es del césar

Cómo sería de bueno para este país que muchos más empresarios excitosos siguieran su ejemplo. La política no es mala, los malos son aquellos que la utilizan para su enriquecimiento personal

Comienzo manifestando que hace unos meses era uno de los incrédulos del proyecto “Rodolfo Hernandez Presidente”, pero con el paso del tiempo, me ha descrestado él y su equipo de trabajo con su mensaje, estrategias, organización y capacidad de llegar y convencer a la gente, en un momento tán crítico para el país.

No solo logró pasar a la segunda vuelta con un importante número de votos, superando maquinarias políticas fuertes y bien financiadas; también lo hizo como independiente, sin apoyos políticos y escasos recursos, utilizando simplemente la tecnología y el sentido común, la comunicación sencilla y lógica, y la sinceridad y expontaneidad en sus expresiones.

Rodolfo, a quien conocemos desde hace rato, es una persona inteligente, práctica y trabajadora. Lo ha demostrado durante toda la vida con su empresa, la cual sacó de la nada, para hacerla una de las más importantes en la región; pero también, por ser un hombre visionario y perseverante, la cual raya en la terquedad; con la diferencia que su necedad esta fundamentada en su amplia experiencia, los sueños cumplidos y las ilusiones viables.

Es una persona que ha venido desde abajo, superando todo tipo de dificultades, y después de haber triunfado en los negocios, decide lanzarse a la política, no para enriquecerse con ella, sino para aportar al final de su vida al mejor estar de la población. Cómo sería de bueno para este país que muchos más empresarios excitosos siguieran su ejemplo. La política no es mala, los malos son aquellos que la utilizan para su enriquecimiento personal.

Rodolfo es un ser humano como todos nosotros, tiene defectos y comete errores. Se le critica por su personalidad recia y aguerrida, que a veces lo induce a “salirse de quicio”; por su informalidad al hablar y pasar por grosero; por expresiones ocasionales que lo hacen ver machista; todos ellos vicios de forma corregibles y heredados de sus ancestros santandereanos, su origen humilde y sus labores entre trabajadores; defectos que no demeritan sus capacidades, su inteligencia y sagacidad, y la cuota de sacrificio que está aportando al país.

Tal como él lo ha dicho, no se las sabe todas, pero estoy seguro que si triunfa, sabrá rodearse de un buen equipo de go-bierno y con él, poner orden y sacar adelante los cambios que necesita el país.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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