miércoles 07 de abril de 2021 - 12:00 AM

El aislamiento y tapabocas como nueva costumbre

Mientras exista un solo individuo portador, continuaremos en riesgo de contagiarnos y así estemos vacunados, esto no nos protegerá en su totalidad
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Es absolutamente aterradora la actitud de muchas personas que a pesar de las 64.300 muertes que ha causado la pandemia en el país y los cerca de 2.500.000 contagios comprobados, continúan pensando que este es un juego y que una disminución puntual del número de contagios diarios da la libertad de olvidarnos de ella y volver a la rutinaria vida del pasado, en que compartíamos juntos el tiempo y los espacios en forma permanente, sin ninguna restricción y temor.

Por tercera vez estamos viendo un rápido incremento de contagios y vuelven a atiborrarse las unidades de cuidado intensivo con pacientes en extrema gravedad, a pesar de haberse doblado en el país la capacidad de este tipo de servicios de alta complejidad. Este aumento, originado por bajar la guardia, creer que el problema estaba superado, que ya llegó vacuna y que hay menos personas trasmitiendo el virus, nos tiene por ahora en cifras similares a agosto y enero pasados, sin tener datos aún del impacto que causará el descanso laboral de la Semana Santa.

Mientras exista un solo individuo portador, continuaremos en riesgo de contagiarnos y así estemos vacunados, esto no nos protegerá en su totalidad, dada la variedad de cepas de virus que estan apareciendo, la inmunidad parcial que se logra y varía entre el 50% y el 95%, el efecto preventivo temporal, asegurado solo por un año, aunque contagios posteriores parecen tener una menor gravedad.

No podemos hacer cuentas alegres, los pronósticos apuntan a que la pandemia va a durar varios años más y luego, continuará manifestandose en forma ocasional, con brotes epidémicos temporales, especialmente en aquellos paises y regiones donde la vacunación periódica y los cuidados no sean los adecuados.

La capacidad de contagio de este germen es muy alta y la sola cercanía corporal con personas portadoras del virus, que entre otras cosas, no las identificamos facilmente por ser asintomáticos en el 80%, lleva al riesgo de ser infectado.

Es imperativo el aislamiento y el uso del tapabocas como medidas más efectivas para disminuir este riesgo, el primero por ser el Covid un virus pesado y caer rápidamente al piso cuando se expele con la respiración, y el segundo, por evitar el aspirar en forma directa el aire expirado por las personas contagiadas. Por ello, siempre y en cualquier lugar, debemos mantener y exigir el aislamiento y el uso del tapabocas en forma permanente e independiente de la confianza, volviendolo su uso una nueva costumbre.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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