miércoles 18 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Los buenos indicadores locales

Hace un par de semanas recibimos gratas noticias al hacerse públicos algunos indicadores socioeconómicos del país que muestran a Bucaramanga en un puesto preponderante dentro del contexto nacional.

Tradicionalmente, la ciudad se ha distinguido por su prosperidad, producto de su gente trabajadora, educada y recursiva. Lo que no nos ha dado la tierra, lo hemos ganado con mayor esfuerzo, perseverancia, disciplina y muchos deseos de salir adelante a pesar de las dificultades. No así podría explicarse que esta zona aislada, rodeada de agrestes montañas, suelos poco fertiles y vías serpenteantes y escasas, pueda ocupar un lugar destacado en el área social y económica del país.

Indudablemente la educación ha sido el principal factor para alcanzar lo logrado. Por idiosincracia ella forma parte de las necesidades fundamentales de nuestro ser, tan importantes como el comer y dormir. Por ello somos la más educada y contamos con los mejores colegios del país; además de excelentes universidades al alcance de toda la población.

El contar hoy en día con la menor tasa de desempleo y mayor disminución de la pobreza después de la pandemia, en buena parte es resultado de pertenecer un 61% de su población a la clase media y el deseo de muchos, de ganarse la vida siendo independientes. Nuestra economía social no es de grandes empresas, ella se mueve gracias a muchos pequeños y medianos emprendimientos manofactureros, que absorben una alta cantidad de mano de obra y que proveen a otros de insumos y servicios y estos a otros más grandes, formando una verdadera cadena comunitaria que aporta su grano de arena para construir al producto final.

Dicen coloquialmente que “en el país de los ciegos el tuerto es rey”, y nosotros podríamos serlo ante tantas dificultades que tiene el país. No somos la excepción; un 28% de nuestra población vive en la pobreza, con tendencia a incrementarse a causa de migrantes que llegan a buscar refugio en nuestras tierras.

Para ser sostenible en el tiempo y al menos mantener los indicacores, se requiere seguir creciendo en forma armónica en todos los sectores, especialmente en educación de calidad y para el trabajo, generación de oportunidades laborales productivas, creación de nuevas empresas, infraestructura de movilidad y en fin, todos aquellos aspectos que demanda una mayor población y un mejor bienestar.

El buen vividero que somos, debemos seguirlo construyendo entre todos y para todos.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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