miércoles 15 de enero de 2020 - 12:00 AM

Nuevo cierre de la vía a Barranca

desde hace varios años tenemos cerca de un kilómetro con paso restringido a un carril en la zona de inestabilidad cercana a la represa
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Nuevamente y tal como ha sucedido desde su construcción, seguimos teniendo problemas con la carretera Bucaramanga-Barrancabermeja, y los seguiremos teniendo mientras esta pase sobre los terrenos inestables que la atraviezan y con frecuencia se derrumban o deslizan en capas, ocasionando taponamientos y cambios en el eje de la vía.

Hace unos cuantos años, cuando se diseñó el trayecto alterno para reemplazar el segmento a inundar por la Represa del Sogamoso, la Sociedad Santandereana de ingenieros insistió hasta la saciedad en la necesidad de cambiar el trazado para evitar las fallas geológicas, y recomendó construirla sobre terreno firme, que aunque más costoso, le daba seguridad y funcionabilidad permanente a la vía.

En esa oportunidad se ignoraron las recomendaciones, y desde hace varios años tenemos cerca de un kilómetro con paso restringido a un carril en la zona de inestabilidad cercana a la represa, con un piso en deficiente estado, que ocasiona trancones prolongados y limitaciones permanentes para tráfico pesado, sin que se haya solucionado el problema.

Ahora, nos anuncian el cierre temporal de la vía, según dicen por un mes, dada la necesidad de tumbar y construir de nuevo el puente de Caño Seco, el cual perdió estabilidad en su cimentación, producto de fallas geológicas, representando un alto riesgo para el tránsito de vehículos. Igualmente, los constructores de la Ruta del Cacao, en la segunda calzada que va desde el río Sogamoso hasta Brisas, han encontrado algunos problemas del mismo tipo en los suelos por donde pasará la vía, los cuales no fueron tenidos en cuenta en los diseños iniciales y están recomendando modificaciones para evitar los coluviones y prevenir las dificultades vividas en el trayecto junto a la represa.

Sería ilógico continuar cometiendo el mismo error del pasado y concluir una autopista de doble calzada, con excelentes acabados, entre las dos ciudades más importantes del departamento y eje vial fundamental para las comunicaciones de la capital de Santander con el resto del país, y continuar sufriendo los inesperados trancones en la vía por problemas que se podrían haber evitado.

Seguramente se aducirán problemas de mayor costo y falta de presupuesto, pero saldrá más oneroso el mantenimiento a futuro de la vía y las pérdidas económicas ocasionadas por las demoras o incomunicaciones que se generan por los daños en la vía cuando hay deslizamientos. Siempre será mejor hacer las cosas bien desde un comienzo.

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