miércoles 28 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

Reforma o ajustes al sistema

Gran preocupación ha despertado a nivel nacional la intención del nuevo gobierno en promover una reforma de fondo al sistema de salud, justificado por una serie de inequidades sociales y deficiencias en la prestación de los servicios, al igual que el aprovechamiento indebido por parte de algunos actores.

No podemos negar los inmensos aportes que ha hecho la ley 100 de 1993 a la salud de los colombianos en los 29 años de existencia, comenzando por el incremento de la cobertura del 53% al 98% y la mejora en los indicadores de salud aportando, entre otros, 10 años más de esperanza de vida de los colombianos y disminuyendo la mortalidad infantil en un 54%; aunque sus aportes podrían haber sido aún mejores, si su desarrollo hubiera sido más adecuado y debidamente controlado.

La discusión principal está centrado en el papel que juegan las EPS como promotoras de salud, administradoras del riesgo y ejecutoras de recursos, sobre lo cual indudablemente ha habido fallas, manejos inadecuados y enfoques equivocados, que opacan las bondades de la mencionada ley. Se piensa reemplazarlas por las secretarias de salud departamental y municipal, lo cual genera gran inquietud, dadas las experiencias pasadas, la capacidad de éstas y el manejo político de las mismas.

Son más las cosas buenas que las malas, y las últimas, son producto de la permisividad de los entes de control, que desafortunadamente no realizaron bien en el pasado sus funciones y solo en los ultimos años se han ocupado del problema, liquidando algunas EPS y con otras en capilla.

También se pretende hacer ajustes en el manejo de los recursos, en el giro de los mismos, en la integración de los regímenes, en la equidad regional en cuanto a infraestructura y talento humano, en la contratación laboral, entre otros; los cuales creo son convenientes, pero hay algo más importante que se debe hacer y es modificar la orientación actual del sistema, enfocada al asistencialismo y la alta complejidad, cada día más costosa e insostenible.

Será necesario darle mayor énfasis y recursos a la salud pública, la promoción, la prevención y diagnóstico temprano, como elementos fundamentales para lograr mejor bienestar y economía. Recordemos que es más saludable y rentable prevenir que tener que reparar.

En esta encrucijada, el mejor camino será construir sobre lo construido y ajustar para mejorar.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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