miércoles 04 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Un saludo a la bandera?

Todo hace pensar que la conmemoración la vamos a pasar con celebraciones sociales y culturales, indudablemente también importantes, pero sin mayores obras que contribuyan a un mejor desarrollo social y económico local.

Con bombos y platillos celebramos en octubre del 2020 la aprobación de la ley 2062 por parte del Congreso de la República, por la cual se rindirán honores a Bucaramanga en diciembre próximo, con motivo de sus 400 años de fundación. Según dice la mencionada ley, fuera de los honores, se autoriza al gobierno nacional para destinar recursos orientados a financiar obras de desarrollo social y económico en la ciudad. Estos dineros, junto con los aportes departamentales y locales, deberán ser administrados por un fondo autónomo y mixto, el cual funcionará hasta el 31 de diciembre de 2022.

Días más tarde de su aprobación, el presidente Duque promulgó la ley en acto solemne en esta ciudad y mencionó la destinación de 10 billones de pesos a ejecutar en los siguientes 10 años, los cuales financiarían proyectos y planes de inversión presentados a los entes nacionales por el nivel local, todos ellos sometidos a la metodología y trámites establecidos por el nivel central.

Como en todas las leyes de este tipo y para que ellas se conviertan en realidad, se requieren equipos humanos expertos en la elaboración y presentación de proyectos, pero además, realizar el lobby y el seguimiento en las instancias que los aprueban y asignan recursos, porque de lo contrario, los documentos dormiran en los anaqueles de las dependencias, sin ninguna posibilidad de convertirse en realidad, y la ley solo será un saludo a la bandera y unas cuantas medallas de honores.

Ha pasado año y medio desde que se aprobó la ley y ya se va de la presidencia quien prometió los recursos, supeditados a la aprobación de los proyectos; solo faltan unos meses para expirar la vigencia del fondo que habría de administrar los dineros y aún no se conoce lo aprobado. Ya está en elaboración el presupuesto nacional del próximo año y las vigencias futuras y no existen recursos asegurados. Faltó el apoyo político para lograr resultados, como lo hicieron en el trámite de la ley.

Todo hace pensar que la conmemoración la vamos a pasar con celebraciones sociales y culturales, indudablemente también importantes, pero sin mayores obras que contribuyan a un mejor desarrollo social y económico local.

Como ciudad, es cierto que no estamos tán mal, pero no deberíamos desperdiciar oportunidades. Cuatrocientos años solo se cumplen una vez en la vida.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad