sábado 03 de diciembre de 2022 - 12:00 AM

Jorge Guzmán

El viceministerio de fronteras

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Columna de
Jorge Guzmán

El anuncio del ministro de Relaciones Exteriores, Álvaro Leyva sobre la creación del viceministerio de fronteras es una buena noticia para el país, sin embargo, se requiere que la Cancillería recupere el liderazgo en el desarrollo de políticas públicas para las fronteras articulando las demás entidades de gobierno nacional y trabajando de manera muy cercana con alcaldes, gobernadores y demás actores relevantes en los territorios. Además, es tiempo de hacer una evaluación rigurosa de la política pública de frontera aprobada en 2014.

Las necesidades básicas insatisfechas de las fronteras son muy superiores al promedio nacional, de acuerdo con el documento Copes Prosperidad para las Fronteras de 2014, el NBI promedio de los municipios fronterizos era de 52,81%, cuando el promedio nacional de 27,78%. Esta situación es aún más dramática cuando se observa que el NBI rural en los departamentos fronterizos era de 66,3%, mientras el nacional de 42,8%. Es necesario evaluar el impacto de este Conpes que trazó una ruta para cerrar las brechas sociales de la frontera.

El anuncio del Canciller de crear el viceministerio de frontera requiere también que la Cancillería retome el diálogo constructivo con los grupos étnicos que se ubican en las fronteras y son una muestra de nuestro potencial cultural. En las fronteras se asientan 53 pueblos indígenas, gran parte de la comunidad afrocolombiana, la población Raizal de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y la gran mayoría del pueblo Rom en el área metropolitana de Cúcuta. Los resguardos indígenas constituyen el 27% del área territorial nacional y se ubican principalmente en 5 departamentos fronterizos (La Guajira, Vichada, Vaupés, Guainía y Amazonas). El cierre de brechas sociales y la generación de oportunidades reales en la frontera debe considerar políticas públicas diferenciales a favor de las comunidades étnicas y minoritarias quienes han sido históricamente abandonados por el Estado y son quienes han hecho presencia y ejercido la soberanía de nuestro país.

Sin duda el viceministerio eleva la institucionalidad para atender las fronteras y requerirá de funcionarios comprometidos con los actores locales, el diseño de programas y proyectos con grupos técnicos interdisciplinarios buscando las soluciones de desarrollo social y territorial en las fronteras con trabajo conjunto con autoridades locales, gremios, sector privado y líderes de comunidades. Se requiere de compromiso político y presupuestal para lograr disminuir la desigualdad entre la periferia y el resto del país.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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