domingo 13 de octubre de 2019 - 12:00 AM

El mundo al revés

Escuchar este artículo

“Desde la cárcel o en libertad, tengo un designio de vida:

quitarme la infamia de encima”

Álvaro Uribe Vélez

En su famoso poema infantil, José Goytisolo retrata el “mundo al revés”, el de “un príncipe malo y un pirata honrado”; un mundo como en el que está inmersa Colombia; el de “los pájaros tirándoles a las escopetas”.

Al terrorista fariano, a quien su ceguera no le impidió fugarse, la Fiscalía lo captura con fines de extradición por narcotráfico después de la firma del Acuerdo, la Corte Suprema lo entrega a la JEP, que lo deja libre, la Fiscalía lo recaptura y la Corte lo vuelve a dejar libre, hasta que... se les voló.

Al expresidente que persiguió a las Farc y casi logra limpiar a Colombia de cultivos ilícitos, la misma Corte lo indaga por “fraude procesal y soborno en concurso homogéneo y sucesivo”, algo que suena a que Álvaro Uribe no ha dedicado su vida a servirle a Colombia, sino a burlar la justicia.

¿Por qué el encausamiento al expresidente, inédito en nuestra historia republicana? Porque en 2012, un senador de izquierda, afecto a las Farc y al sátrapa vecino, le orquestó un debate por vínculos con paramilitares, plagado de testimonios con la credibilidad de unos criminales a los que Uribe mandó a la cárcel o extraditó después de una negociación sin impunidad.

En su propósito obsesivo contra Uribe, el senador recorrió cárceles aquí y allá, recogiendo sus dudosas versiones. El expresidente lo demanda ante la Corte Suprema y, sorpresivamente, termina demandado. Es la estrategia de las narrativas perversas de la izquierda -Uribe paramilitar- llevadas a causas judiciales, para convertir víctima en victimarios y a sus narrativas en verdad judicial e historia formal.

El mundo al revés de un gobierno que inventa chuzadas para robarle la presidencia a su oponente sin que nada pase, y una Corte que cierra los ojos ante evidentes chuzadas ilegales para usarlas como prueba “legal” contra Uribe.

El mundo al revés de un periodista, obsesionado como el Senador, a quien la sociedad alelada le hace “vaca” y le perdona, no solo su sospechoso acceso a “filtraciones” judiciales, sino el atrevimiento de distorsionarlas, entregarla a sus lectores y bañarse las manos, como si nada.

El mundo en que la Corte Suprema de 2011 inválida como prueba la información de los computadores de Reyes; la misma del señor Barceló, que acepta como prueba interceptaciones ilegales y testimonios de criminales con la credibilidad de quienes dicen y se desdicen al vaivén de beneficios y venganzas.

País desmemoriado y al revés, que olvidó la barbarie y hoy se embriaga con el Nobel de una paz vestida de impunidad y narcotráfico, mientras mira indiferente la tragedia judicial de quien ayer lo libró de terror y hoy lucha por quitarse la infamia de encima, por defender su bien más preciado: su honra.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad