lunes 29 de marzo de 2010 - 10:00 AM

¡Noemí resucita!

No es sólo cuestión de encuestas. El amor y la política le sonríen a Noemí Sanín, luego de un criticado aterrizaje en el Partido Conservador y los reparos de quienes la creían una soñadora. Las cosas no fueron fáciles para ella, sin embargo, cuando decidió volver a Colombia su novio, el inversionista Javier Aguirre, le advirtió que regresar a la arena política sería poner en riesgo su relación sentimental.

Y es que el idilio que comenzó cuando Aguirre era el hombre fuerte de los Santo Domingo en Colombia, que continuó en España donde ambos vivieron durante los años en que Noemí ocupó el cargo de embajadora, y que la hizo a ella seguirlo a Londres y pedir su traslado diplomático a la capital inglesa, no es un asunto pasajero sino más bien un renacer de la candidata que ha confesado que se siente muy feliz de que alguien a su edad se fije en ella. Por eso volver al desgaste de la política no fue sencillo, pero Aguirre terminó apoyándola y su hijo Borja acabó viniendo también al país para convertirse en asesor de imagen de Noemí.

Si Sanín logra que su buena racha sentimental la acompañe en el terreno político, será posible que sea la primera presidenta de Colombia. De lo contrario, se despedirá para siempre, aunque con actitud digna, de la actividad pública que difícilmente la verá de embajadora otra vez.

Lo increíble hasta ahora es que Noemí siga insistiendo en que preservará el modelo de seguridad democrática acompañada por un equipo de trabajo de pastranistas – ‘caguanistas’ hasta los tuétanos. Eso se lo enrostrarán en estos dos meses y será difícil que pueda explicarlo suficientemente.

La amenaza para Noemí, sin embargo, no radica solamente entre los uribistas pura-sangre que ven en Juan Manuel Santos la única alternativa, sino que además se encuentra en el inusitado entusiasmo que comienza a despertar la candidatura de Antanas Mockus a quien, con razón, muchos están viendo como el palo de estas elecciones y el hombre que representa la transparencia y la lucha frontal contra la corrupción.

De ser su fórmula vicepresidencial en el pasado, Mockus ahora es su principal rival pues aunque separados en las últimas encuestas por algo más de 10 puntos porcentuales, esas diferencias se pueden remontar en la medida en que el candidato del Partido Verde le vaya quitando votos a otros que parecen ya rezagados como Sergio Fajardo o el propio Rafael Pardo.

Lo cierto del cuento es que Noemí pasó de la banca a la titularidad, y aunque a muchos no nos acabe de convencer, su resurrección es el hecho político de las últimas semanas.

 

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