sábado 19 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Como Diego en el Azteca

El fútbol de Maradona es un fútbol que nadie puede jugar. Es un jugador que siempre dio ventaja física. No es alto. No cabecea bien. Sin embargo, el músculo que más importó en Diego fue el cerebro. Eso fue lo que le permitió hacer todo más rápido y mejor que los demás”. Las palabras son de Gonzalo Bonadeo, periodista de Radio Continental. Hacía alusión en el final de la carrera del Pelusa por allá en 1997, a la manera como tuvo que sobrevivir en el fútbol con su talento y a pesar de sus carencias físicas.

Maradona jugó cuatro mundiales. Pudieron ser cinco de no ser porque César Luis Menotti lo consideró aún muy joven en 1978 y lo dejó afuera en la Copa del Mundo que ganaría por primera vez Argentina con el influjo de Mario Alberto Kempes.

Su esplendor absoluto llegó en México 86. Tenía 25 años, además de un estado físico adaptado a las exigentes condiciones de altitud del DF y un deseo irrenunciable de ganar el Mundial como pocas veces se vio en un jugador. No sólo su zurda estaba afinada. Su velocidad en pique corto, su gambeta y sus goles de antología lo ponían en la cúspide de su carrera. A Inglaterra le marcó el gol del siglo dejando como conos de entrenamiento a los jugadores británicos que le ponían enfrente.

Además tenía el paquete completo. Un liderazgo y una ascendencia sobre sus compañeros que lo elevaban a la categoría de Teniente Coronel. Ganaron bien aquel Mundial.

Desde aquellos días a la fecha (36 años) Argentina no gana una Copa del Mundo. En el camino surgió Messi, quien logró en Brasil 2014 llegar a la final, pero no fue suficiente para evitar la caída ante Alemania. Lionel va para su quinto Mundial y está con 35 años en uno de sus mejores momentos de carrera. No tiene la velocidad física de hace unos años. Hace goles pero menos que antes. Ahora luce más en función de equipo. Asiste como ninguno. Siempre está en el lugar indicado y su tiro libre sigue siendo letal. Incorpora liderazgo en el plantel y su sueño es alzar la Copa como lo hizo Diego en el Azteca.

En estos días que se cumplen dos años del fallecimiento de Maradona, es ineludible ver por el retrovisor de México 1986. Si usted lo vio jugar y es un nostálgico empedernido como quien esto escribe, busque a Diego en cada jugada de Messi en esta Copa Del Mundo Catar 2022. En cada pase. En cada gol de zurda. En cada celebración. Y si no lo vio jugar, no tiene idea de lo que se perdió. Aún así vea al número 10 actual de Argentina. Es una terapia válida para aliviar la pena.

Mañana empieza el Mundial. Ya saben quien quiero que lo gane...

¡Qué lindo es el fútbol!

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