martes 16 de marzo de 2021 - 12:48 PM

El momento del Bucaramanga

Una cosa es el quiebre emocional de un entrenador a otro, y una distinta el quiebre metodológico. El Bucaramanga cambió hace tres semanas de director técnico. Del ciclo gris del uruguayo Guillermo Sanguinetti se pasó al esperanzador proceso de Luis Fernando Suárez.

La victoria ante Nacional con el impacto mediático que ello supone marcó ese quiebre emocional para una plantilla que venía habituándose a la derrota. Ganar con la holgura que se logró supuso aire en la camiseta. Aire fresco que sirvió para encarar de buena forma el partido siguiente ante Junior y lograr un buen empate en campo del cuadro tiburón.

Justo después de ese partido se tenía (aún se tiene) el tiempo de trabajo suficiente para que Luis Fernando Suárez seduzca a la plantilla con un modelo de trabajo y un estilo de juego bien claro, que impone como premisa la pelota bien jugada, la correcta utilización del ancho del campo con laterales y extremos que le dan amplitud al juego del equipo y la gravitación del uruguayo Bruno Téliz y Santiago Montoya en el medio buscando tenencia de balón.

Eso se vio ante Once Caldas. Más allá del empate 1 a 1 que quizás sea justo por lo hecho también por el equipo de Manizales, quedó la sensación que Bucaramanga empieza a tomar forma respecto al modelo de Luis Fernando Suárez.

El equipo se ve altamente cohesionado en lo colectivo con notas altas en lo individual que generan ilusión. Y esto es algo que tiene que ver con la cabeza visible que es el entrenador. Hay una idea definida y es cuestión de días y sesiones para ir puliendo detalles que permitan en próximos juegos traducir en el resultado lo que de manera correcta se ve en el desarrollo del juego del equipo.

Dejando de lado la tabla de posiciones donde el equipo de ambula por la mitad de la misma sin mayor chance de jugar finales, miramos con ilusión lo que viene de cara a un prometedor segundo semestre.

Ojalá se dé.

Hasta la próxima.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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