martes 17 de noviembre de 2020 - 11:59 AM

Los murmullos de la tribuna

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Cuenta la leyenda que Diego Maradona llegó al Napoli de Italia en Julio de 1984. Un equipo hasta ese momento habituado a pelear por no descender. De hecho se había salvado por un punto de no irse a la Serie B en la temporada previa al arribo del Pelusa. Con su llegada, el Napoli dio un salto de calidad logrando dos títulos de serie A (87 y 90), una Copa Italia (87) y una Uefa (89), rompiendo la hegemonía tradicional de los clubes del norte como Juventus, Milán e Inter.

Pero en principio no fue fácil nada. En la primera temporada el equipo apenas alcanzó un modesto octavo lugar, lejano del objetivo inicial que tendrían con la presencia del astro argentino. Pero Maradona se involucró de modo total en la confección del plantel que habría de marcar el sendero del éxito. Fue así como en una cena con el Presidente Ferlaino le dijo “Hay que traer 4 o 5 jugadores de nivel y limpiar a varios del plantel actual”.

El directivo le preguntó por los nombres que debían salir. Maradona hábilmente le dijo “Fácil. En el próximo partido usted debe estar atento al murmullo de la tribuna del estadio San Paolo. Cuando yo le dé la pelota a un jugador y le gente murmure o silbe, a ese hay que sacarlo”. Diego estaba convencido que la afición debía tener aceptación absoluta por la plantilla y había que empezar por sacar aquellos que eran rechazados con el murmullo tribunero.

Hoy por la pandemia y al no haber público en los estadios ese ejercicio no se puede hacer en un equipo como Atlético Bucaramanga. Sin embargo no hay que convocar a 25 mil espectadores al Estadio Alfonso López, ni tener un Maradona en el plantel que le dé la pelota a uno y otro para que, con sus murmullos sepamos quienes deben o no seguir para la próxima temporada.

Hay que salir de 20 jugadores y dejar 4 o 5 entre ellos los juveniles de la cantera y el extremo Pino Caballero. ¿De resto? En un colectivo rumbo a Palonegro con auditoria de una ONG que certifique que se fueron para siempre. Una pena la manera como se confeccionó el plantel de este año. Jugadores con carencias técnicas, baja fuerza mental y de una mediocridad que no se puede seguir tolerando.

Que vengan buenos jugadores al Bucaramanga. No más rellenos por favor.

Es así.

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