jueves 17 de junio de 2021 - 12:00 AM

Delincuencia y su modelo de negocio

En la ciudad existen centros de acopio criminal disfrazados de compra-venta de motos que encontraron una alternativa para generar ingresos comunes con los delincuentes
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No es un secreto que Bucaramanga atraviesa una insufrible ola de inseguridad, y no me refiero a la coyuntura del paro. Todos tenemos en retentiva cómo era vivir en una ciudad tranquila y sentir orgullo por considerarla el mejor vividero del país, podíamos caminar de noche, hacer deporte o simplemente estar en lugares públicos sin preocupación alguna; pero todo cambió, ahora reina el miedo: la delincuencia se tomó las calles.

Al gobernador y a los alcaldes se les salió el control de las manos; pues las estrategias “contundentes” para disminuir los índices delictivos son inefectivas porque desconocen la realidad socio-económica de la que se aprovechan los criminales, para la muestra: el negocio de alquiler de motos.

En la ciudad existen centros de acopio criminal disfrazados de compra-venta de motos que encontraron una alternativa para generar ingresos comunes con los delincuentes, generalmente personas que no pueden acceder a un crédito para comprar moto y mediante su alquiler diario por $30.000 pesos tienen la herramienta perfecta para consumar su plan criminal: ¡un negocio redondo!

El taller compra la moto a bajo costo, invierte un capital para hacerla funcional y alquilarla; en un mes se recupera la inversión. Después de un buen tiempo de uso la venden, pues saben que pueden ser rastreadas.

Al dueño del taller no le interesa para qué se use la moto, aunque su destinación es evidente, desde que se pague la tarifa pueden llevársela, no importa si el arrendatario no tiene licencia o si es venezolano, y lo digo sin caer en xenofobia, pero no podemos tapar el sol con un dedo, ellos se han convertido en los principales clientes del alquiler de motos con la excusa de ejercer el mototaxismo, en una ciudad a la que acaban de llegar y no conocen, lo cual es a todas luces incoherente.

Los criminales están atacando a los ciudadanos en grupo de 3 a 4 motorizados, mientras los burócratas siguen realizando “consejos de seguridad” y explicando que la inseguridad es simplemente una “percepción ciudadana”.

¡Por el bien común, pónganle freno al alquiler de motos, están a tiempo de rectificar!

JUAN JOSé OSMA PINTO
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