domingo 21 de febrero de 2010 - 10:00 AM

En un mundo de apariencias: evaluación de políticas públicas

Han pasado las fiestas de fin de año y el país retoma los temas que había dejado, de alguna manera, pendientes. Varias situaciones nos han hecho entrar de lleno en nuestra realidad, algunas de ellas trascendentales por sus efectos para la vida nacional y otras más cotidianas que por ser habituales pasan desapercibidas, pero no por eso son menos importantes.

Entre los hechos de mayor trascendencia están el concepto del Procurador General de la Nación sobre la constitucionalidad del proyecto de ley de referendo que autoriza una segunda reelección presidencial. Otro tema que ha acaparado las primeras planas de los medios a nivel nacional es la ex-carcelación de los sindicados por las ejecuciones extrajudiciales, conocidas más como 'falsos positivos'. Paralelamente y afectando el diario vivir de los ciudadanos está el trancón de las grandes ciudades, especialmente en Bogotá, que roban tiempo para la participación y dificulta el desarrollo económico.

Las actuaciones de las diferentes autoridades en estos temas parecen sacadas de un mal manual de políticas públicas: que los ciudadanos padezcan unos días de trancón para que pidan 'pico y placa' y metro y así tratar de recuperar con medidas reencauchadas la desprestigiada imagen de la Alcaldía Mayor de Bogotá. Por su parte la justicia autoriza la excarcelación por vencimiento de los términos existiendo indicios de negligencia de algunas de las autoridades.

Una democracia seria no debe tolerar este tipo de conductas pues abusan de la apatía que aqueja a la ciudadanía y de las dificultades que enfrenta el ciudadano del común para poder manifestarse activa y eficazmente ante políticas públicas deficientes. De igual forma son un abuso del derecho y de la función judicial que deben ser un instrumento de regulación y solución de los conflictos y no un arma partidista.

Estos hechos nos ofrecen la oportunidad de construir criterios de evaluación sobre la actuación de los funcionarios públicos y de la definición de las políticas. En primer lugar debemos estar atentos a aquellas medidas cuyo efecto es simplemente simbólico pues no están encaminadas a la solución de los problemas sino a dar la apariencia de que se están resolviendo. En segundo lugar la crítica política y académica al uso del derecho es indispensable para neutralizar los abusos que pudieran presentarse.

La proximidad del proceso electoral es un buen momento para salir de la apatía y pasar la 'cuenta de cobro' a aquellas políticas y funcionarios públicos que dentro del marco de la legalidad abusan y no actúan.

Paralelamente situaciones dramáticas como la que vive Haití y la intensificación del racionamiento energético en Venezuela abren nuestros ojos sobre las dificultades que enfrentan otros países y que deben ser un llamado a demostrar nuestra solidaridad y a asumir actitudes preventivas para evitar que crisis como éstas se den en Colombia.

Invito a los colombianos a que contribuyamos en la recolección de bienes y recursos que hace la Cruz Roja Colombiana por los damnificados de Haití.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad