jueves 19 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Juan Manuel Galán

La postura de Petro sobre Israel confirma su afinidad con el totalitarismo internacional

Colombia debe rechazar el terrorismo de Hamás. Los cientos de víctimas de secuestros y asesinatos ejecutados el sábado pasado solo pueden condenarse, pues constituyen una violación al derecho internacional humanitario. Fue un sórdido ataque terrorista a gran escala contra Israel y, en consecuencia, no cabe otra postura diplomática.

Sin embargo, en lugar de rechazar con vehemencia el ataque, Gustavo Petro equiparó irresponsablemente al Gobierno israelí con el régimen de la Alemania nazi. El holocausto judío de la Segunda Guerra Mundial difiere de la defensa de Israel, porque Hamás es un grupo nacionalista armado conformado en los 80 para «aniquilar» a sus ciudadanos. Por los medios con los que opera su brazo armado, decenas de países han designado a Hamás como grupo terrorista.

Mientras redacto este texto, nos encontramos en la antesala del contraataque de Israel. Es cierto que la intensidad con la que se defiendan de Hamás determinará el alcance del apoyo que les brindará Occidente en esta ocasión. Sin lugar a duda, su reacción debe ser proporcionada y respetar el derecho internacional humanitario para lograr la paz y la seguridad de Medio Oriente. Espero que no muerdan el anzuelo, a los terroristas les serviría la violencia desmedida como excusa para escalar la agresión... es lo que están esperando con ansias.

Pese a esta preocupación, que otros actores han expresado también en los últimos días, no existen razones para pensar que la acción de Hamás se encuentra justificada. Por el contrario, las declaraciones que Petro ha dado sobre el ataque, así como las veces que se ha abstenido de condenar la invasión de Rusia a Ucrania, evidencian su interés de acercarse al discurso de Vladimir Putin.

Las relaciones internacionales que se forjaron después de la caída del Muro de Berlín y que han permitido mantener cierta armonía internacional, hoy se encuentran en el tablero de la geopolítica internacional. Los actores internacionales están fijando sus intereses y se dividen entre autoritarios y demócratas. En este nuevo contexto, Petro demuestra que no tiene esperanza en los valores republicanos de nuestra constitución. Su postura tiene matices antisemíticos que se nutren en el negacionismo del holocausto. ¿De qué lado de la historia está?

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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