viernes 13 de mayo de 2022 - 12:00 AM

El rol de la empresa

La semana pasada se reunieron en Rionegro, Antioquia, cerca de 60 empresarios pertenecientes a las organizaciones de la Red Pro: Proantioquia, Propacífico, Probogotá, Prorisaralda, Probarranquilla y Prosantander. Con una mirada de largo plazo y desprovista de ideología política, la conversación se enfocó en los avances y desafíos del desarrollo de cada unas de las regiones y sobre las múltiples iniciativas que se vienen llevando a cabo por parte del empresariado en conjunto con el sector público, la academia, líderes sociales y culturales, entre otros.

Entre estas iniciativas vale la pena resaltar “Compromiso Valle”, un esfuerzo de articulación entre ciudadanos, comunidad, empresas de todos los tamaños, fundaciones y entidades públicas por aportar en la construcción de mejores oportunidades para la población más vulnerable. Durante 10 meses de ejecución, se ha logrado beneficiar a más de 26.000 personas a través de comedores comunitarios, apoyo psicológico en transformación de proyectos de vida, generación de empleo y formación en liderazgo, emprendimiento y cultura. Si bien “Compromiso Valle” no busca reemplazar el rol del sector público, lo más valioso es que ha generado invaluables espacios de diálogo y generación de confianza entre diferentes actores que hoy se encuentran para trabajar por el bienestar, particularmente de los jóvenes de zonas marginadas.

Pero más allá del alcance de este tipo de proyectos, lo que está en el fondo es una visión del rol de la empresa, que busca impactar a todos los actores interesados: proveedores, empleados, accionistas, clientes y a la comunidad. De esta manera, no es suficiente el número de empleos creados o el monto de los impuestos pagados. Se requiere establecer óptimas relaciones con cada uno de los actores que hacen parte de la cadena de producción de los bienes o servicios generados por las empresas. Por ejemplo, pagando a tiempo y de manera justa a los proveedores; generando adecuados ambientes laborales; escuchando y satisfaciendo las necesidades de los clientes; creando ganancias para los accionistas; comprometiéndose con el entorno y la comunidad, y preocupándose por el uso de los recursos públicos. A diferencia del enfoque concentrado exclusivamente en los accionistas, esta visión aborda diferentes dimensiones enmarcadas en la ética empresarial.

Una perspectiva, que aplica para cualquier tipo de organización y que no es nueva: Klaus Schwab, autor del libro “Capitalismo de los actores interesados”, señala que durante la posguerra se implementó en Europa de manera intuitiva. Genera optimismo y esperanza ser testigo de la defensa y reivindicación del rol de la empresa.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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