viernes 06 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Envase y contenido

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En los últimos días se han publicado informes muy valiosos sobre el desempeño de los territorios como los resultados del Índice Departamental de Competitividad, el Índice Departamental de Innovación, pobreza monetaria y pobreza multidimensional. Esta semana el turno fue para el Índice de Ciudades Modernas 2021 (ICM), el cual recoge 36 indicadores mayoritariamente con corte a 2020 y que es elaborado por el Departamento Nacional de Planeación (DNP). El ICM busca medir el nivel de desarrollo integral de los municipios y aglomeraciones urbanas del país en los ámbitos social, económico, tecnológico, ambiental, institucional y de seguridad.

Una de las grandes conclusiones de este informe es que los menores puntajes corresponden a ciudades uninodales (cuya área funcional se mantiene dentro de sus límites político-administrativos), y a ciudades que se encuentran por fuera del Sistema de Ciudades, conformado por las 56 más representativas del país. Esto demuestra, por un lado, que el proceso de urbanización genera mejor calidad de vida para sus habitantes y, por otro lado, la necesidad de fortalecer la conectividad entre las ciudades. A nivel global se confirma este fenómeno, donde los países con mayor porcentaje de población urbana alcanzan un mayor ingreso per cápita.

Si bien el resultado promedio del ICM muestra una tendencia ligeramente positiva en el tiempo, llama la atención una tendencia decreciente en los municipios que pertenecen a una aglomeración urbana. En este sentido, se requiere un proceso ordenado que se vea reflejado en un mayor bienestar para todos los ciudadanos. De lo contrario, el crecimiento urbano desborda la capacidad de coordinación entre los municipios, lo que parece suceder en el Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB).

Si bien el AMB alcanza el cuarto puesto entre las aglomeraciones del país, las dimensiones con menor puntuación son “seguridad”, “productividad, competitividad y complementariedad económica” y “sostenibilidad”. En cambio, las dimensiones con mejor calificación son “equidad e inclusión social”, y “gobernanza, participación e instituciones”. Al analizar el desempeño de cada municipio del AMB, sobresalen Floridablanca y Bucaramanga, que obtienen un nivel alto y se ubican en el top 10 de ciudades modernas del país. Bucaramanga aumenta su calificación con respecto al 2018, mientras que Floridablanca y Piedecuesta la disminuyen, y Girón se mantiene rezagado.

Estos datos demuestran que no solo es conveniente fortalecer la funcionalidad entre los municipios, sino hacerlo bien y atender de manera efectiva las necesidades ciudadanas. Como dijo el profesor de ordenamiento territorial Jean-Louis Guigou, “hay que adecuar el envase al contenido”.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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