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Juan Pablo Remolina
Sábado 23 de diciembre de 2023 - 12:00 PM

Lecciones de los empalmes de gobierno

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En los últimos meses se han realizado los procesos de empalme entre los gobiernos territoriales salientes y los entrantes; una etapa que empieza a marcar el rumbo de lo que serán las nuevas administraciones. Pese a su relevancia, hay pocos análisis al respecto. Entrar al sector público es como hacer parte de una bola de nieve que no se detiene y que poco espacio permite para la reflexión.

Acá algunos retos y buenas prácticas. El primero es la información. Se entregan datos en diferentes formatos, fragmentados o incorrectos. Por ejemplo, la información sobre contratación o procesos judiciales se entrega por secretarías y no de manera consolidada (incluyendo entidades descentralizadas). Algunos de los equipos entrantes han optado por la creación de archivos en la nube para facilitar su actualización, y el uso de inteligencia artificial para revisar su veracidad, cuando deberían existir sistemas de información.

Segundo, conformación y coordinación de los equipos. La existencia de una gerencia del empalme es fundamental, aunque la máxima responsabilidad recae en los alcaldes y gobernadores. En algunos casos, la vinculación de las personas al equipo de empalme se hace a través de la firma de acuerdos con reservas legales. Es decir, que la nueva administración no está obligada a asignarles un contrato o un empleo, lo que espanta a muchos y ayuda a seleccionar a los más comprometidos. Estas personas deben ser las más idóneas para poder digerir una abundante información en poco tiempo. Se espera que la mayoría de miembros de este equipo continúe en la formulación y ejecución del plan de desarrollo. Ojalá no se requiera un empalme del empalme.

Tercero, transparencia y participación. Se sugiere vincular a grupos interesados en el desarrollo del territorio (ej. instancias de participación ciudadana), academia, entidades del orden nacional (ej. DNP y DAFP) y órganos de control. Para reducir los sesgos en el análisis de la información, debe haber transparencia y publicación detallada de los datos. Finalmente, así como los salientes entregan un informe de gestión, los entrantes deberían publicar un informe con lo encontrado y recibido.

Cuarto, el foco de la conversación. La organización de los comités responde a la estructura burocrática existente de la entidad, y no a las políticas y resultados, y cuando se habla de mejoras en la calidad de vida, no se evidencia la contribución por parte de la administración. Asimismo, se debe evitar que los servicios recurrentes (ej. alimentación escolar o atención de emergencias) queden desfinanciados. Una efectiva transición entre gobiernos es un eslabón esencial del desarrollo.

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