Publicidad

Juan Pablo Remolina
Sábado 10 de febrero de 2024 - 12:00 PM

Perder 33 billones de pesos

Compartir
Imprimir
Comentarios

Compartir

Parece inminente no solo la liquidación del contrato de concesión entre la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el concesionario Autovía Bucaramanga Pamplona por 1,4 billones de pesos, sino también la clausura del proyecto. Si bien algunos señalan que la perdida sería equivalente al valor del contrato, el impacto es mucho mayor. No solo se debe tener en cuenta la indexación del valor del contrato a precios de hoy (1,5 billones), sino también la inversión en la operación del proyecto durante 23 años, que suma 1,8 billones de pesos e incluye el mantenimiento y servicios complementarios de carro taller, ambulancia, grúa, etc. En total: 3,3 billones.

Se estima que la liquidación nos costaría a los colombianos 500.000 millones, monto que se le entregaría al concesionario sin haber puesto prácticamente una sola piedra. El proyecto se paralizó hace 5 años con 11% de avance físico. En cambio, la construcción de la vía Pamplona-Cúcuta ya registra un 98 % de avance. Según el diario La Opinión, no hay voluntad por parte del gobierno nacional de retomar el proyecto, por consiguiente, se perderían las vigencias futuras reservadas para su construcción y operación.

Nos quedaríamos con el pecado y sin el género. El concesionario taló miles de árboles que representan alrededor del 70 % del total, pero también nos vamos a quedar sin la vía y sin los beneficios sociales, ambientales y económicos. La comunidad de Morrorico, de gran potencial turístico, compuesta por 26.000 personas, seguirá arriesgando sus vidas al ver pasar las tractomulas prácticamente por las salas de sus casas. El tráfico pesado seguirá atravesando la ciudad y generando congestión y contaminación, en lugar de recorrer los 22 viaductos que se tenían previstos y que minimizarían las afectaciones a la montaña. Tampoco habrá compensación por los árboles talados.

Se arrojará a la basura el CONPES 3844 que dio vida al proyecto y que describe su impacto: conexión del Gran Santander; consolidación del corredor de comercio exterior entre Bogotá y Venezuela; reducción del tiempo del trayecto en 105 minutos; favorecimiento a 1 millón de personas de 7 municipios; ahorro de costos de operación vehicular; creación de 7.000 nuevos empleos; y un crecimiento anual de 0,09% del PIB departamental. Es frustrante que no solo haya que trabajar arduamente para recibir chichiguas del gobierno nacional sino también para que no nos quiten lo adquirido. Difícilmente, veremos un proyecto de esta magnitud en una década. De ahí que los santandereanos y toda su dirigencia debemos unirnos para defender nuestro desarrollo.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad