domingo 27 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Por el desarrollo integral del río Magdalena

El próximo martes 29 de noviembre se llevará a cabo en Barrancabermeja la XIII Asamblea Ordinaria de Cormagdalena. En esta se elegirán los representantes de los alcaldes, gobernadores y de los gremios de la navegación fluvial que harán parte de la junta directiva por un periodo de 3 años. Los asambleístas suman más de 160: 7 autoridades nacionales que incluyen 5 ministros; 13 gobernadores; 130 alcaldes; 13 directores de corporaciones autónomas regionales; y 3 representantes de agremiaciones de empresas navieras, sociedades portuarias, y braceros y coteros portuarios. Prácticamente un gran congreso en el que confluyen los actores con mayor incidencia en el río.

No estamos hablando de un evento menor. El río Magdalena atraviesa a Colombia. Su cuenca incluye 13 departamentos, 80 % de la población y 85 % del PIB del país. Es la vía más importante. El transporte fluvial es el más económico y limpio con el planeta; reduce los costos de transporte en más del 40 % y las emisiones de gases de efecto invernadero en un 60 %. Adicionalmente, es fuente de la actividad pesquera, acueductos, sistemas de riego, turismo y energía. Su potencial de contribución para el desarrollo de la población ribereña y del país es incalculable.

Así lo han entendido en los países desarrollados. De ahí que la Constitución del 1991 creó a Cormagdalena, inspirada en organizaciones como la Compañía Nacional del río Rhône en Francia (CNR) y la Autoridad del Valle del río Tennessee (TVA), y le encargó “la recuperación de la navegación, de la actividad portuaria, la adecuación y la conservación de tierras (irrigación), la generación y distribución de energía y el aprovechamiento y preservación del ambiente, los recursos ictiológicos y demás recursos naturales renovables”. Luego, la ley reglamentaria señaló que funcionará como una Empresa Industrial y Comercial del Estado, es decir, un “Ecopetrol” para el desarrollo multipropósito del río.

Sin embargo, estas intenciones han quedado en letra muerta. Corgmagdalena se convirtió en un botín electoral. Los recursos asignados por regalías se disminuyeron del 1 % al 0,5 %. Los recursos propios son insignificantes. No hay confiabilidad en la navegabilidad. La deforestación, sedimentación, contaminación y degradación de los ecosistemas son una constante. Más de 100 especies de peces únicos están en riesgo y las inundaciones son el día a día de estas poblaciones. Apostarle al desarrollo integral del río Magdalena sería un cambio sustancial. Cormagdalena necesita una transformación real de su estrategia e institucionalidad, que debe empezar la próxima semana.

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