domingo 29 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Juan Pablo Remolina

Preocupaciones desde la VI Cumbre de Petróleo, Gas y Energía

Esta semana se llevó a cabo la VI Cumbre de Petróleo, Gas y Energía organizada por la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol), la Asociación Colombiana de Geólogos y Geofísicos de la Energía (ACGGP) y la Asociación Colombiana de Ingenieros (ACIEM). En este foro se generaron reflexiones que muestran un panorama poco alentador en materia de desarrollo y disminución de la pobreza en las regiones productoras y en el país.

Si bien algunos de los participantes señalan que el tono y la relación con el gobierno nacional fue mucho mejor respecto a la cumbre del año anterior, el diagnóstico y los escenarios futuros muestran un debilitamiento de este sector económico en Colombia. De acuerdo con Fedesarrollo, producto de la reforma tributaria y con un escenario de baja exploración, la tendencia de la producción de petróleo y gas seguirá disminuyendo de manera significativa. De hecho, cada vez se fortalece la idea de aumentar la importación de gas.

¿Por qué importar gas, cuando Colombia cuenta con este recurso? Gracias a los yacimientos no convencionales se podrían aumentar considerablemente las reservas y la producción en el corto plazo. ¿Por qué no aprovechar la subida del precio del petróleo y del dólar con un aumento de la producción? Según Campetrol, por cada dólar que sube el barril de petróleo, al Estado le ingresan 130 millones de dólares. Solamente Ecopetrol le transfirió a la nación 42 billones de pesos en 2022. ¿No se necesitan más recursos para atender las necesidades de los colombianos y realizar una transición energética y productiva? ¿Cómo se van a reemplazar esos recursos?

Esta falta de claridad afecta aún más a las regiones productoras como Santander. La industria de los hidrocarburos representa cerca del 23 % del PIB. Sin embargo, la reservas y la producción de petróleo y gas han venido disminuyendo significativamente desde 2015 y la pobreza viene creciendo. Al mismo tiempo, la regionalización de los recursos de inversión por parte del gobierno nacional dista mucho de las aspiraciones consignadas en el Plan Nacional de Desarrollo. Se requiere que los nuevos mandatarios sean concientes sobre estos retos para Colombia y Santander.

Nota: Hoy todos tenemos el deber de votar a conciencia por los mejores candidatos. Hay que rechazar que algunos ciudadanos opten por pasar de agache y no acudan a las urnas. En las pasadas elecciones la participación electoral fue del 67 %. Esta vez debe ser mayor. ¡Que nadie se quede sin votar!

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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