viernes 16 de abril de 2021 - 12:00 AM

PTAR Río de Oro, ¿oportunidad perdida?

De no lograrse un acuerdo, estas entidades manifestaron no asegurar el acompañamiento a futuras inversiones
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La construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) del Río de Oro es una de las necesidades más apremiantes en el departamento y solo será una realidad cuando cuente con el apoyo de la gobernación de Santander, el Ministerio de Vivienda y las alcaldías de Bucaramanga y Girón. En noviembre del año pasado, luego de numerosas mesas de trabajo entre las entidades CDMB, EMPAS, Acueducto Metropolitano, ESANT, Gobernación de Santander, Ministerio de Vivienda y alcaldías de Bucaramanga y Girón, todo estaba listo para la firma de un convenio interadministrativo hacia un mismo propósito: descontaminar el Río de Oro, una de las cuencas con mayor carga de aguas residuales en el país. En este sentido, el convenio consistía en la realización de los estudios y diseños de la PTAR, la cual permitiría el tratamiento del 90% de las aguas residuales de Bucaramanga y Girón.

Sin embargo, lo que iba a convertirse en un referente de coordinación terminó siendo un saludo a la bandera. En diciembre, tan solo la CDMB y el EMPAS (perteneciente en un 99.9% a la CDMB) firmaron el convenio. La gobernación, la alcaldía de Bucaramanga y el Ministerio de Vivienda le solicitaron a las entidades firmantes reconsiderar actuar en solitario y les recordaron tres aspectos claves. Primero, dado que varias entidades ponían recursos, los derechos de autor deberían ser compartidos y los estudios garantizar el paso a la etapa de inversión sin limitación alguna. Segundo, es necesaria la conformación de un comité técnico entre las partes que realice el seguimiento al convenio. Tercero, el Ministerio de Vivienda merece una participación adecuada, pues esta entidad será fundamental para lograr la financiación de la ejecución de la obra. De no lograrse un acuerdo, estas entidades manifestaron no asegurar el acompañamiento a futuras inversiones, lo que haría que los estudios fueran en vano.

Infortunadamente, esta no es la primera vez que ocurre algo similar. Hace cinco años se perdió la posibilidad de financiar la etapa de preinversión con el apoyo del Banco de Desarrollo Alemán (KfW). Los municipios que siguieron ese camino, como Manizales y Pereira, ya cuentan con los estudios y diseños, y están próximos a iniciar las obras. No se puede cometer el mismo error. La sociedad debe acompañar y velar por la reivindicación de la protección y conservación del Río de Oro.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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