viernes 25 de septiembre de 2020 - 12:00 AM

RBG: la majestad de la justicia

En el acto de posesión, el entonces presidente Clinton dijo que Ginsburg no llevaría a la Corte ni a la izquierda ni a la derecha, sino hacia adelante. Sin duda, lo logró.
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La magistrada de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, conocida por sus iniciales como RBG, falleció el pasado viernes 18 de septiembre a sus 87 años, a causa de un cáncer en el páncreas. Esta noticia estremeció al mundo. “Campeona de la justicia”, “jurista de estatura histórica”, “gigante del derecho”, “tesoro nacional”, fueron algunos calificativos usados por personalidades y medios de comunicación a raíz de su muerte. No es para menos: RBG revolucionó el mundo del derecho en defensa de la igualdad y las libertades individuales, lo que permitió la reivindicación de los derechos de las mujeres, inmigrantes, miembros de la comunidad LGBTI y afrodescendientes, entre otros. Gracias a sus sentencias e incansable activismo jurídico, hoy el mundo es más igualitario y libre.

La lucha contra la discriminación la vivió en carne propia. En 1956, RBG fue una de las nueve mujeres entre 552 hombres que formaban parte de su clase en la Escuela de Derecho de Harvard. El decano de la época le preguntó a las mujeres admitidas sobre las razones por las cuales estaban quitándole el lugar a un hombre. Sólo había un edificio con baño para mujeres. Por razones familiares, Ginsburg se transfirió a la prestigiosa universidad de Columbia en la que se graduó como primera de su clase, sin embargo, no logró obtener un empleo en alguna firma de abogados en Nueva York y se dedicó a dar clases y a litigar a través de una ONG. Posteriormente, y dadas sus reconocidas capacidades, se convirtió en juez y finalmente, en la segunda mujer en ocupar el cargo de magistrada de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Pese a sus posturas liberales, en 1993 el Senado ratificó a Ginsburg como magistrada con una abrumadora mayoría entre demócratas y conservadores (96 - 3). En el acto de posesión, el entonces presidente Clinton dijo que Ginsburg no llevaría a la Corte ni a la izquierda ni a la derecha, sino hacia adelante. Sin duda, lo logró. RBG y la Corte Suprema son fuentes de inspiración en el mundo. La labor de RBG fue el reflejo de la famosa cita de Lacordaire; “entre el fuerte y el débil, es la libertad la que oprime y la justicia (Ley) la que libera”.

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