viernes 20 de agosto de 2021 - 12:00 AM

Remezón metropolitano

la calamidad de las basuras no es más que un síntoma de un mal mayor: falta de voluntad política y una deteriorada coordinación metropolitana.
Escuchar este artículo

Se llegó a un punto inadmisible y que estaba advertido desde hace 12 años: no saber dónde disponer 1.100 toneladas diarias de residuos sólidos, que representan el 75% de las basuras que se generan en Santander. Ante esta situación, la justicia puede ser una aliada. Por ejemplo, ordenando que se establezca una hoja de ruta integral, así como un comité de cumplimiento y verificación que incluya a todos los responsables y que rinda cuentas de manera periódica, tal como lo hizo el Consejo de Estado para el río Bogotá. Esto implica, particularmente, disponer del Carrasco e implementar políticas ambiciosas de separación en la fuente y aprovechamiento de residuos, lo que abre una oportunidad única de innovación tecnológica y de cultura ciudadana, propia del siglo XXI.

No obstante, la calamidad de las basuras no es más que un síntoma de un mal mayor: falta de voluntad política y una deteriorada coordinación metropolitana. Ya se ha visto en otros temas. El catastro poco avanza, a tal punto que hay municipios que se quieren retirar. En términos de movilidad, es evidente el aumento del transporte ilegal y el debilitamiento de Metrolínea. En materia de servicios públicos, difícilmente hay un territorio con tantos prestadores. Durante la pandemia, la confusión sobre las medidas de aislamiento fue la constante. Y así, hay varios casos más. De ahí que se requiere con urgencia un remezón de la gobernanza metropolitana.

Algunos insisten en la misma propuesta de hace más de 20 años y que no ha prosperado: el distrito metropolitano. Según las encuestas del Cómo Vamos, más del 60% de la ciudadanía está en desacuerdo con esta idea y en el congreso se ha caído varias veces. ¿No valdría la pena sacar del declive al Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB)? Acá unas propuestas: 1) Algo cosmético pero profundo: cambiar el nombre. El AMB no es de Bucaramanga, es de todos los municipios; 2) Periodo fijo del director; 3) Junta metropolitana incluyente con voz y voto del gobernador, de un representante de la Asamblea y del delegado del gobierno nacional. Asimismo, habría un representante del sector privado y de la sociedad civil; y 4) Financiación robusta con la asignación de un porcentaje fijo y unificado del predial de cada municipio y de la sobretasa ambiental al recuperar la autoridad ambiental. ¿Llegó el momento de superar los egos y pensar en el ciudadano?

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad