jueves 14 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

¿Detrás?

La decisión de la Corte es un paso más a que las mujeres podamos estar, no detrás de los hombres, sino a su lado, decidiendo en igualdad de condiciones algo tan simple como el nombre de los hijos.
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Columna de
Juliana Martínez

De niña había una frase que me confundía y molestaba, pues se suponía halagüeña, pero a mí me parecía un dudoso premio de consuelo: “detrás de cada gran hombre hay una gran mujer” decían, y yo no entendía por qué tenía que estar detrás y no al lado.

Esta frase no es más que una de las muchas maneras en que nuestra cultura naturaliza la desigualdad de género, reforzando la idea que las necesidades, gustos y hasta los apellidos de los hombres van siempre primero que los de las mujeres.

En ese sentido la Corte Constitucional dio un importante paso el 5 de noviembre, cuando determinó que las personas podrán ahora elegir el orden de los apellidos de sus hijos sin que se imponga una sucesión patrilineal. Con esto Colombia se suma a países como España, Alemania, Francia, Portugal, Italia y Suecia entre otros.

El gesto es histórico y constituye un paso inequívoco a la igualdad por, al menos, tres razones:

Deslinda el uso del apellido materno del oprobio y la vergüenza social. Recordemos que, pese a ser las mujeres quienes dan a luz y hacen gran parte del trabajo de la crianza, llevar el apellido materno marcaba al niño como “bastardo” y a la madre como mujer de dudosa moral.

Segundo, la decisión desnaturaliza el privilegio masculino de estar siempre “delante” de la mujer, y hace que el orden de los apellidos, como el nombre de los hijos, sea el resultado del consenso de la pareja.

Finalmente, es importante para las parejas del mismo sexo, pues podrán, como todas las demás, decidir el orden de los apellidos de sus hijos sin la presunción heteronormativa de que uno de ellos sea “del padre” y otro “de la madre”. La expresión “primer” y “segundo” apellido es más equitativa, incluyente y cumple la misma función.

Por lo anterior, la decisión de la Corte es un paso más a que las mujeres podamos estar, no detrás de los hombres, sino a su lado, decidiendo en igualdad de condiciones algo tan simple, y a la vez tan importante, como el nombre de los hijos.

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