jueves 11 de agosto de 2022 - 12:00 AM

¿En un beso, la vida?

Image
Columna de
Juliana Martínez

Comerse un helado, caminar por el parque tomado de la mano y darse un beso con la persona que uno quiere son algunas de las formas más comunes de disfrutar de la compañía de una pareja.

Estas actividades las hacemos las personas heterosexuales y cisgénero (que no somos trans) con bastante frecuencia, y/o las vemos a diario sin que en ningún momento pensemos que tienen nada de malo, pervertido o inapropiado.

Sin embargo, el pasado 29 de julio, ese caminar de la mano y, sobre todo, ese beso, casi les cuesta la vida a dos jóvenes gays en el sector del Salitre, en Bogotá.

Al darse un beso que no habría levantado el más mínimo comentario o mirada si se tratara de un hombre y una mujer, los jóvenes fueron atacados por un grupo de personas que los insultaron, los amenazaron con palos, y llegaron incluso a golpear a uno de ellos.

A gritos, les decían cosas como “si no se van los linchamos” y “son mal ejemplo para los niños”.

Como sociedad debemos preguntarnos entonces ¿cómo puede parecernos que es mejor ejemplo para “los niños” el insultar y atacar a alguien con palos, que el ver con naturalidad una demostración de afecto entre dos adultos?

Después de años de guerra, ¿seguimos creyendo que es mejor enseñar la exclusión y erradicación violenta de la diferencia que el respeto por la diversidad?

¿Seguimos pensando que es justificable que un beso le cueste la vida a alguien?

Ya es hora de que dejemos de utilizar a la infancia como excusa para justificar los prejuicios, la discriminación y la violencia de las personas adultas.

Más aún, darse un beso en el espacio público es una manifestación de afecto y un derecho. Discriminar y violentar a alguien por ello, en cambio, es un delito.

Les invito entonces a repensar a qué llamamos “buen” o “mal ejemplo”, y a que, en vez de promover la intolerancia y la violencia, como sociedad eduquemos en el amor y el respeto para que darse un beso no le cueste, nunca más, la vida ni la dignidad a nadie.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad