jueves 08 de julio de 2021 - 12:00 AM

Histórica victoria para los derechos de las personas trans

La Corte fue contundente al decir que las normas que obstaculizan o impiden el reconocimiento de la identidad de las personas trans constituyen discriminación por parte del Estado.
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Columna de
Juliana Martínez

La semana pasada la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó una histórica sentencia a favor de los derechos de las personas trans en América Latina.

Por primera, la Corte responsabilizó a un estado por el asesinato de una persona trans. Además, nombró y condenó la situación de discriminación estructural que las personas trans sufren, y dictó medidas de reparación a su favor.

Se trata del caso de Vicky Hernández, una mujer trans hondureña que fue asesinada el 28 de junio de 2009, durante el golpe de estado. Vicky era defensora de los derechos de las personas LGBT y trabajadora sexual.

En su análisis, la Corte determinó que el Estado de Honduras le falló a Vicky de múltiples formas. Primero, el asesinato ocurrió la noche del 28 de junio en la que solo las fuerzas del estado tenían permiso para circular, lo que hace altamente probablemente que fueran estas las responsables de su muerte.

Segundo, la Corte condenó el hecho de que en los doce años que han transcurrido desde el asesinato, no se haya hecho el más mínimo esfuerzo por esclarecerlo.

Sin embargo, el tercer componente es quizás el más trascendental por el impacto regional que puede tener, pues todos los países miembros de la Convención están llamados a acatarlo.

La Corte fue contundente al decir que las normas que obstaculizan o impiden el reconocimiento de la identidad de las personas trans constituyen discriminación por parte del Estado.

Esto quiere decir que los países que aún no permiten modificar los componentes de nombre y sexo en los documentos oficiales, o que establecen medidas engorrosas o costosas para ello, están violando los derechos de las personas trans, y por lo tanto deben adoptar medidas para remediar la situación.

Al reiterar que, como todas las demás personas, las personas trans merecen la protección del Estado y que es responsabilidad de este garantizar el cumplimiento de sus derechos, especialmente los más básicos como la vida y la identidad, la Corte sedimenta el histórico legado de Vicky y de muchas otras mujeres trans que han pagado con su vida nuestra ignorancia y prejuicios.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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