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Libardo León Guarín
Martes 07 de agosto de 2012 - 12:00 AM

Entre comillas

Publicado por: Libardo León Guarín

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Lecturas de la semana que pasó y sin comentarios. “P.- Hablemos de lo que está pasando en la UIS. Allá dicen que el Gobierno está poniendo rectores para que no le hagan oposición a una posible ley. R.- Todo lo contrario. Lo que demuestra es el respeto del gobierno frente a la autonomía universitaria. Se presentaron varios candidatos, todos tienen sus méritos pero ninguno reunía el perfil que quiere el ministerio. Esa es la razón por la cual, con el derecho que tenemos, votamos en blanco. El Gobierno tiene dos de nueve votos. Igual podían ponerse de acuerdo los otros miembros del Consejo para elegir un candidato”. (Mª.F. Campo, Mineducación. El Espectador, 30-07-12).

“La tierra nos forzará  a actuar de diferente modo. ¿Estaremos llegando al fin? Ya algunos científicos lo están diciendo pero yo aún no he llegado a ese punto. Muchos creen y piensan que es definitivo, que estamos fritos, que dentro de algunas décadas no habrá más humanos. Yo no lo creo…. pero sí estamos cerca porque ya cruzamos el primero de los tres ríos. Y si observo lo que sucede en todos lados, es alarmante. Tormentas, terremotos, erupciones volcánicas. El número de eventos crece dramáticamente, es sobrecogedor y nosotros seguimos en las mismas” (Manfred Max-Neef, releído)

“Por debajo de mi ceiba ha desfilado buena parte de la historia patria. Pasa a las carreras como si sus gentes estuvieran poseídas por el afán de terminarla. La historia de este país es un vestido incómodo y hecho con materiales urticantes y venenosos que todos se quieren quitar de encima…. Alrededor de mi ceiba quedaban esparcidos, secándose al sol como odres vacíos, hinchándose con las lluvias, algunos cadáveres que comenzaban a adquirir el irritante matiz tornasolado de la descomposición.”… “Micaela sueña un aviso publicitario: Se ha inventado un chip… milagroso, el Chip Antiviolencia. Cualquier médico lo instala con un procedimiento quirúrgico ambulatorio en la zona occipital y usted no vuelve a recordar ninguna escena violenta. Borra la muerte cruenta de sus padres, de sus hermanos, de sus hijos. Borra todo vestigio de esa experiencia nefasta y traumática. No es necesario que el país consiga la paz. El morbo de la violencia corroerá el país durante muchas décadas más, pero usted vivirá en paz, como si la violencia no existiera. Hágase aplicar el Chip Antiviolencia. Sea un hombre sano. Una mujer sana. De venta en droguerías y farmacias” (Rodrigo Parra Sandoval en su novela “Faraón Angola”, pgs.78 y 92) 

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