martes 15 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Cien días de fuego

En mis ya largos años observando los “ires y venires” de la vida nacional y de su contexto internacional, cada vez más próximo gracias a las autopistas de la información, no había observado tantas expectativas en Colombia hacia un gobierno que comienza, como estas que estamos viviendo. Cien días para una primera mirada me parecen suficientes para aquellos –la gran mayoría por no decir que todos-, que llegaban a dar más de lo mismo, pero muy corto tiempo para evaluar cambios estructurales como los que figuran en la agenda del Pacto Histórico. Es más: sin comprender de qué se trata por ignorancia acerca del fenómeno político, algunos continúan actuando y reclamando con parámetros del viejo proceder frente al poder.

Y la verdad lo han logrado en la primera prueba de fuego debatiendo la reforma tributaria o poniéndole zancadillas a ministros que entendiendo la propuesta de cambio más allá de los maquillajes, se mantienen firmes aún a costa de su desprestigio personal bien montado en medios. Bien podría el gobierno aprobarla de un plumazo, haciendo caso omiso del parlamento a la manera de gobiernos años cincuenta, pero eso suena a dictadura; prefirió jugar a los pesos y contrapesos soltándoles pedazos para que maten el hambre de puestos para su clientela; de ahí que el proyecto, una vez pasado por la “peluquería” como lo llama Mauricio Cabrera Galvis en sus ponderados análisis, saliera cojo.

Se usó el chantaje abierto so pena de tumbar la reforma; planeada para obtener $25 billones finalmente quedó en $19, después de presiones e intenso “lovy”, que dejan mal sabor y advierten hasta dónde pueden ir los enemigos del cambio estructural, que como todo cambio social no es de leyes sino de tiempo. Vergonzoso que no se grave a las iglesias muchas con diezmos del 10% y riquezas no necesariamente para el culto, que se aplacen medidas tributarias sobre bebidas azucaradas, con el argumento peregrino de ser “alimento” para pobres, las irrisorias regalías que pagan las compañías mineras y qué decir de la negativa a gravar las pensiones solo en el monto superior a los 13 millones?

Adenda.- Según la CEPAL la pobreza en Colombia, una de las más altas en América Latina, es del 39.4%. Y el rubro mayor del presupuesto nacional/2.023 ($391.4 billones), $78 billones son para pagar la cuota de la deuda externa.

lileguar@gmail.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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