martes 12 de febrero de 2019 - 12:00 AM

Columna de ropa vieja

Ropa vieja es un plato de herencia española con múltiples maneras para prepararlo, que en zonas rurales del Viejo Caldas era un cocido hecho con los pedacitos de legumbres, carnes, verduras y demás que iban quedando al final de la semana, dentro de la economía doméstica austera de aprovecharlo todo sin botar comida. Pues esta columna tiene algún parecido; de la semana que ya pasó apuntes por ahí, sueltos en pedacitos de papel, en los márgenes de las facturas del Éxito para el escrito del martes, estorbando por allá o en la agenda sin la cual me vuelvo zurumbático. Es posible que el lector les encuentre algún sentido o ninguno.

Qué fácil resulta invocar la guerra con hijos ajenos en el frente de batalla. ¿Dónde estarán los líderes de la oposición venezolana –Capriles, Corina, Tintori, Ledesma, Pedro Carmona-, cuyo silencio habla claro de la Mesa de “Unión” Opositora? ¿Estarán poniéndole el pecho desde Miami, Madrid o París? ¿Es el autoproclamado Guaidó, como lo llaman en los medios, el de mostrar de un solo grupo, entre unos 14 de esa “unidad nacional” tan parecida a la nuestra, que salta en pedazos cuando no hay mermelada? Ya tendríamos otro parecido con nuestros vecinos del alma, además del de tener en ambos países dos Presidentes ejerciendo, aunque allá con más de 10 golpes de estado a cuestas. ¿Qué dirán los hambrientos pobladores de los barrios miserables de Cúcuta cuando ven pasar furgones colombianos con la ayuda humanitaria? Y ojo; los presos políticos no son los mismos políticos presos allá y aquí.

Si quien lee un libro no vuelve a ser el mismo como dicen en Caracol, digamos también que leer libros no es dañoso para los ojos; los abre más. Y cuando se queman libros se termina quemando personas; que lo diga la santa inquisición. Sigue siendo cierta la verdad sociológica según la cual la intensidad de las creencias es directamente proporcional a los grados de ignorancia y a la pobreza material en que se vive; dicho en criollo, entre más pobre e ignorante más traga entero. Para finalizar esta ropa vieja o colcha de retazos que no es la misma sopa de letras, un recurso que suelen tener los columnistas de opinión: responder por lo que escriben o dicen y no por lo que les entiendan.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad