martes 12 de julio de 2022 - 12:00 AM

Cuando educar es formar

No por repetirlo muchas veces deja de ser verdad; pero uno de los grandes saltos que debería propiciar el gobierno en ciernes, podría ser el atinente a los contenidos en el proceso formativo de los ciudadanos en general y de los (las) niños, adolescentes y jóvenes en particular o proceso de socialización que llaman los sociólogos, entendido en sentido amplio como aquel que se imparte por diferentes caminos: en la familia, en los medios de comunicación, en los centros de enseñanza, en el “chat” y en el ambiente social donde se vive.

Bienvenida la tendencia a producir seres humanos prácticos, pragmáticos, eficientes, de alta calidad en oficios así sean profesionales o empíricos; pero no desconocedores del medio social donde están o estarán ubicados, como realidad que existe y no una entelequia de sociólogos. Lamentablemente cada vez más nos alejamos de esta formación polifacética, de espectro amplio. Cuando en reuniones académicas preguntaban, para qué “servía” esta formación que tanto defendía, solía decirles que para que los estudiantes se ubicaran en el mundo, más allá de El Socorro, pues vivíamos etapa de la historia cada vez menos local y sí más globalizada.

Esta carencia de formación política por ejemplo, se pudo ver en procesos electorales como el que acaba de terminar en Colombia; en los comentarios de tertulia y en los medios se observa una gran ignorancia acerca del proyecto de sociedad ganador, el modelo de Estado que conlleva, qué es en política el centro, la derecha y la izquierda vistas desde un continuo de extremo a extremo, con diferentes grados de acento en el tratamiento de problemas sociales. Aquí, antes que por abordajes de la cosa política tomados desde este punto racional, aún en los medios “cultos” se prefiere centrar toda la emotividad en el personaje, con odios y apasionamientos incluidos, hasta la violencia verbal y física. Para no hablar de la calidad de los centros educativos en todos los niveles, desde cuando la Constitución dejó al mercado misión tan seria; los resultados ya los vimos: una universidad de garaje y de abierta derecha se tomó el aparato gubernamental...., lo demás ya lo sabemos. Concluyendo, la educación en Colombia asumida por diferentes medios, si adolece de calidad en los contenidos técnicos por desactualizados, se muestra ausente en la formación de ciudadanos ubicados en la historia.

lileguar@gmail.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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