martes 06 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

De la eficiencia a la eficacia

El estado de paciente de cuidado que exige el país colombiano, lleva a que con solo 15 días del nuevo gobierno ya haya ciudadanos pidiendo resultados, unos porque entienden que la situación no da espera y otros porque desde la oposición con zancadillas, están interesados en predicar que el nuevo modelo es un fracaso y que mejor seguir como estábamos. Ni los unos ni los otros tienen la razón; los procesos sociales de cambio, más si se trata de afectar la estructura social, son lentos y no incluyen el milagro; tampoco dejar huella sin pisar a nadie.

En menos de un mes el gobierno ha demostrado eficiencia responsable y para ver la eficacia habrá que esperar; valentía además poniendo el dedo en la llaga a riesgo de unas nuevas viejas “Convivir”, como respuesta a la paz total; haber metido la mano en el ejército y en la policía, es haber hecho caso omiso del cuentico de unas “manzanas podridas”, cuando se descubrían corruptelas respaldadas con fusiles oficiales; o decir que la policía debe defender menos al gobierno y más la ciudadanía, suenan a virajes señalando conformes con el país hecho a la medida de sus querencias; de ahí que la vía escogida esta vez, la no violenta, sometida al voto popular para impulsar los cambios, tampoco les sirva; muestras son los reclamos de los gremios, como si nada hubiese cambiado, como si aún estuviese el gobierno anterior.

En la invasión de tierras condenada por la ministra López por precipitada y violenta, en espera de una reforma agraria, que cuando menos alcance a la sepultada con el “chicoralazo”, subyace la pregunta acerca de quién invadió a quién. Y el espinoso problema del narcotráfico (macro y micro) que trasciende lo internacional o el de la corrupción ya formando parte del paisaje social colombiano; problemas planteados con eficiencia y eficacia prevista, sin miedo ni retruécanos, en la mañana temprano, sin esperar la tarde ya con el sol sobre la espalda.

Adenda.- Dos eventos extra académicos sobresalientes en Bucaramanga: La Feria del Libro de la U. Autónoma, con mayúsculas por su calidad, demostrando que la universidad privada no puede ser solo negocio; y el Festival de Piano de la UIS por llegar, de tradicional calidad. Porque a la Feria Bonita no le veo sentido ni forma.

lileguar@gmail.com

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