martes 30 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

El camino y nada más

Es en este sentido que este candidato habló, mirando al futuro mediato para no quedarnos “sorpresivamente” con una adelante y la otra atrás, dentro de esa filosofía de vida que llaman tropical.
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Suelo leer, oír y ver en los medios, opiniones de diferente contenido y dirección política, para concluir que nos falta mucho para ver la provincia desde lo universal y no desde lo provinciano, como exige el mundo globalizado que vivimos.

Las decisiones y reclamos, las iras y las protestas durante la reciente Cumbre sobre el Clima en Glasgow como la anterior de París, pasaron por entre piernas de la mayoría de nuestros opinadores o cuando mucho mirándolas pasar intrascendentes -cosas de muchachos locos vandalizados- por ser información sobrante, como si la cosa no fuera con nosotros.

Esto explica, en parte, el barullo formado sobre lo dicho por un precandidato sobre la suspensión de la exploración petrolera; la otra parte del ¡Sálvenos señor de las tinieblas!, está en las zancadillas que hay que ponerle para que no siga subiendo en las encuestas, dentro del primitivo modo de hacer política atacando a las personas más que a sus ideas, no importa cómo.

Tres martes antes se decía en este espacio que “mientras en el Polo Norte cierran minas de carbón... por falta de futuro, es posible que en Colombia no hayamos percibido el mensaje y sigamos pensando que los ‘comodities’ carbón y petróleo -con el café- seguirán como baluartes de nuestra economía, cuando en serio se habla de 30 años para que los combustibles fósiles sean pasado.”

Es en este sentido que este candidato habló, mirando al futuro mediato para no quedarnos “sorpresivamente” con una adelante y la otra atrás, dentro de esa filosofía de vida que llaman tropical, de dejar para mañana lo que se puede hacer hoy; o para advertir que el camino está trazado y nada más, dije entonces, porque para eso está la economía naranja.

Mientras tanto, captando votos, llenaron con más miedo a los habitantes de municipios cuyo presupuesto básico viene de las regalías, aunque nadie habló de suspender la producción ya, ni de romper unilateralmente contratos, convenios o concesiones leoninas en su gran mayoría, dejando a Ecopetrol p.e. sin qué hacer.

Es lo que se llama mala fe, usar la desinformación, el localismo y la desubicación provinciana con fines electorales.

Adenda.- Parece más un chiste gringo sacar a las Farc de listas negras que elaboran “motu proprio” para calificar organizaciones y personas, cuando dicha organización ya no existe.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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