martes 05 de marzo de 2019 - 12:00 AM

El tiro por la culata

Nos preguntamos si el Presidente Duque Márquez y su equipo están preparados para gobernar un país como Colombia; los ven con más ruido que puntería, manipulados mediáticos, preocupados por subir popularidad antes que por atender graves problemas sociales y económicos. Desempleo mal contado del 12% (16% jóvenes 15% mujeres); crecimiento económico del 2.8 cuando dijo en Washington que era del 3.4; asesinato de líderes sociales, intentos de censura a la libertad de cátedra, miles de informantes por todas partes, delincuencia común creciendo sintomática de la situación social, los acuerdos de paz en veremos para quejarse seguidamente de la existencia de guerrillas, 26 consejerías presidenciales en lugar de 8 comiendo compota, etc.

Pero mirando para otro lado, uno tampoco entiende cómo en el autoproclamado – el término está de moda- país más poderoso del mundo tienen de presidente al Sr. Trump, que hoy es y mañana todo lo contrario. La ruptura de niño con rabietas de las conversaciones en Vietnam es solo un caso. Prepotente y soñando manejar el mundo como le viene en gana, muchas veces interviniendo en asuntos internos y otras amenazando si no le aceptan los inamovibles de su agenda, en nada han contribuido a la imagen de mundo plural que se tenía para después de la Guerra Fría; continuador de la idea de que el mundo es una hacienda con mayordomos que le sirven, agudiza conflictos, despacha mandatarios, se levanta del asiento abruptamente y tuerce los labios como lo hacía Benito Mussolini. Algo más; ahora buscan introducir modificaciones al neoliberalismo como modelo económico vigente, de tendencia globalizante, porque con el libre mercado les iba saliendo el tiro por la culata. Efectivamente el mercado chino los invadió aprovechando eso tan “smithiano” de acabar con los aranceles y abrir las puertas porque el mercado en la teoría clásica tiene la cualidad intrínseca de auto regularse. Sin embargo, viene bajando y de qué manera la otrora potente industria estadounidense, con desempleo consiguiente; rechazar a miles de migrantes presionando por entrar, es solo una consecuencia de esta situación. La salida, modificar el modelo sin cambiarlo: proteccionismo hacia adentro solo para ellos y libre mercado hacia afuera para los demás, para que les compren. En plata blanca, la ley del embudo que ya se venía viendo en los tratados de libre comercio. Todo en defensa de la democracia y de la libertad.

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