martes 22 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

El trompo de poner

¿Quién de mi generación y por estas tierras no jugó con la gallada al trompo, en sus diferentes

modalidades y destrezas? Mencionarlo hoy suena a armario viejo, a dulce de platico y a navidades en Navidad, no a mercado persa desde Octubre, a tal punto que cuando llega Diciembre villancicos, lucecitas, Pastor López, la Billos, tamales y ropa nueva saben a cacho. Pero traigo este recuerdo de infancia para referirme, vea pues, a la guerra en Ucrania o Ukraína con toda la perversidad destructiva de todas la guerras por “nobles” que sean como esta, defendida en nombre de la democracia, dentro de una lucha entre verdades de las cuales a nosotros, viendo los toros desde la barrera como si nada tuviésemos que ver en el asunto, solo nos llegan las de un solo lado.

¿Pero y el trompo? En uno de esos juegos el perdedor debía permitir que le castigaran su trompo que generalmente era uno de reemplazo o “trompo de poner”, mediante golpes que los ganadores asestaban usando otro con punta de hacha. Pues ese papel ahora, en el afán por establecer un mundo unipolar, le correspondió a Ucrania: pone muertos y ciudades bombardeadas así después le agradezcan con otro Plan Marshall; papel que pudo asignársele a Colombia, Namibia, Nicaragua, o Indonesia, otra vez Vietnam, Corea, Angola como se evidenció durante la Guerra Fría o confrontación bipolar por la hegemonía mundial. Después de la II Guerra Mundial hubo analistas que pronosticaron, más con el deseo que con la realidad, que guerras de ese tamaño serían irrepetibles; en adelante se medirían las fuerzas internacionales en conflictos más locales aparentando conflictos internos, con vecinos muchas veces; Ucrania cayó en ese juego como trompo de poner, esta vez dentro del afán expansivo de la OTAN y la Comunidad Europea, pero pisando zonas de influencia a otro grande cuyas pretensiones imperiales son herencia de los zares. Ya no es un problema de sistemas socioeconómicos enfrentados; sino de mercados y posicionamientos estratégicos para el futuro.

Adenda.- Nos contradecimos, como quien no sabe para dónde va; bloqueos por energía cara pero derroche de luces navideñas desde Octubre. Años de protestas permanentes por servicios deficientes en las EPS; pero ahora que el nuevo gobierno promete meterlas en cintura, aparecen defensores del “tout va bien” Cfr. Luis Carlos Villegas, Vanguardia 16-11-22.

lileguar@gmail.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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