martes 16 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

En apuros

Es en la medida en que asuman comportamientos políticos para el ejercicio del poder en estos asuntos, como se puede saber quién es de derecha o de izquierda...
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Así son estos tiempos de apuros, porque pareciera que se cierra un ciclo histórico, por agotado en recursos para la solución de problemas sociales estructurales y de afanes por lo que vendrá: tiempos perentorios para el desastre climático final, tiempos aciagos para contener la delincuencia y la corrupción, tiempos perdidos despilfarrando la confianza extraviada en las personas cercanas y lejanas, en las instituciones, en las operaciones financieras, en los foros prometedores; tiempos confusos para saber hacia dónde vamos, si a la derecha o hacia la izquierda. No por capricho de analistas sociales, sino porque la realidad no miente.

En apuros estaba buscando ampliar el concepto académico de centro, usado con ansiedad por la mayoría de candidatos grandes y pequeños pretendiendo quedar bien con todo el mundo, incluídos los del “Centro” Democrático. Encontré, sin aclarar nada, un escrito de Rodrigo Pardo (El Espectador 07-11-21), más dirigido a ubicar alianzas políticas, en medio de la gazapera, donde nadie quiere que lo saquen como sea de “el centro”; reduce su autor las elecciones y el ejercicio de la “democracia” a votar por nombres, subjetiva y emotivamente y no objetivamente por programas. Pues me quedo con lo heredado de mis maestros, no solo profesores. En politología, centro es una posición teórica de equilibrios; pero nadie es ni de aquí ni de allá. ¿Frente a qué? A las instituciones sociales y elementos básicos de la sociedad: educación, salud, justicia, el papel del Estado, la tenencia de la tierra, la religión, las clases sociales, la propiedad, las relaciones internacionales. Es en la medida en que asuman comportamientos políticos para el ejercicio del poder en estos asuntos, como se puede saber quién es de derecha o de izquierda, cuya radicalidad depende de la proximidad –moderada- o lejana –extremista- del centro en el eje de las X; caben ahí todos los matices. Pero declarase de tal o cual tendencia batiendo banderas sin saber cuál es su proyecto político para atender problemas en los campos señalados, es demagogia para ingenuos, es seguir en el apuro tomando el rábano por las hojas, creyendo que solamente reprimiendo la delincuencia, la corrupción y el narcotráfico, sin ir a las causas, serán exterminados. Viendo así el panorama colombiano, la mayoría de los candidatos que se llaman de centro, apurados consiguiendo clientela, son de abierta derecha encubierta.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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