martes 25 de octubre de 2022 - 12:00 AM

En la tierra de los miedos

Y de los olvidos, pero ese es otro tema. Toda una vida entre el futuro incierto porque no es de nuestra cultura planearlo. De niños miedo a los espantos que en buena hora los mató la luz eléctrica, dándole claridad a la noche tenebrosa; y al diablo y al infierno. “Téngale miedo a los vivos, no a los muertos que esos no vuelven” decía mi padre muy dentro del pensamiento liberal que hacía tránsito hacia la racionalidad, superando creencias; y tenía razón porque podían venir los fanáticos del partido contrario gritando “¡Viva Cristo Rey y abajo los comunistas!!!”, machete en mano, a lapidar la casa; dormir donde un vecino podía ser la salida o desplazarse: ciudades como Bogotá llegaron a crecer, demográficamente al 9%, cuando el crecimiento vegetativo, nacimientos menos muertos era solo alrededor del 4%; el resto era emigración.

Después la guerrilla, los paracos a y agentes del Estado que se decidieron por la delincuencia; viajar por tierra, una aventura riesgosa porque donde menos se espera salta la liebre o en la calle, puede ser, a plena luz, que te asalten delincuentes hambrientos dispuestos a todo. Inanes y sobrecogidos los ciudadanos responden con la desconfianza en todo y para todo, porque el miedo no une si no que amontona, decía Gonzalo Arango. Pero los miedos pueden ser creados, dirigidos, manipulados; lo estamos viendo en el borbollón de noticias falsas sobre el nuevo gobierno, con tal saña y sevicia que se llega a pensar si la formación política de los colombianos es tan precaria, que no entienden qué es un gobierno de centro izquierda, dispuesto a cambiarle el rumbo al desastre de país que venían y quieren seguir llevando, sin futuro diferente; ahora se busca beneficiar mayorías hambrientas y no pequeños grupos de poder.

Tratar de atacar la reforma tributaria con los mismos argumentos que se atacó la de Carrasquilla, es meter miedo de mala fe; la que está en discusión busca todo lo contrario; o asustar pensionados diciendo que disminuirán las mesadas, cuando solo se grabarían las superiores a $13 millones y solo en el monto que sobrepase esta cifra, es atemorizar calentanos desinformados. “Los colombianos tenemos que dejar el miedo que nos asiste, por el gobierno de Petro” dice con autoridad para decirlo, el columnista Luis Ernesto Ruiz en este diario.

lileguar@gmail.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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