martes 26 de octubre de 2021 - 12:00 AM

Estamos mamados de...

están mamados de la robadera, la inseguridad, el desempleo, la violencia intrafamiliar y del narcotráfico, el deterioro consciente del medio ambiente, las promesas hechas para desmovilizar inconformes
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La expresión de origen popular, seguramente no va a caer bien entre los fieles seguidores de Caro, Cuervo y Marroquín; sin embargo los idiomas se van nutriendo para seguir vivos, con lenguajes plebeyos, muchos finalmente aceptados por la RAE, en nuestro caso. Cada día con mayor frecuencia oigo esta queja angustiada ante situaciones sociales que nos afectan, pero pasan y se dejan pasar sin remedio a la vista, hasta convertirse en costumbres “normales” que se arraigan; por esto mismo se hacen difíciles de suprimir. En sociología elemental, son síntomas de sociedades con patologías que, dada su gravedad por desgaste y abuso, merecen plantear las bases de un nuevo modelo social sostenible, diferente a este que nos tocó vivir ya viejo, tambaleante, injusto y desbordado.

Pero como estamos mamados también de tanta “cháchara” volátil, sobre todo en tiempos electorales, no sigo con argumentos teóricos sino con hechos evidentes tomados de los medios, sesgados y sin sesgar, sintomáticos, válidos aquí y en muchos otros países donde seguramente también están mamados de la robadera, la inseguridad, el desempleo, la violencia intrafamiliar y del narcotráfico, el deterioro consciente del medio ambiente, las promesas hechas para desmovilizar inconformes, de papá y hermano presos, de Hidroituango, de los dineros en Panamá, los centros poblados, de la casa por cárcel y el vencimiento de términos, de las “ías” de bolillo, de la democracia definida por EEUU, de las mafias en el fútbol, del obedecer sin cumplir, del transporte pirata y las ciudades como eriales, del Sr. Guaidó, de El Carrasco, del embajador Ordóñez y la Sra. Cabal, de la gaseosa economía naranja, de las “recompensas” oficiales por líderes asesinados, de los “reconocimientos” burlados a militares secuestrados, del desconocimiento del Proceso de Paz, el uso de menores en la delincuencia, de las “ayudas”-chantaje del Primer Mundo, de los daltónicos viendo “comunistas” hasta en la sopa; y de todos los etc. posibles. Pero no faltará quien pregunte, extrañado, de qué están mamados los colombianos, porque el país goza de buena salud, con algunos resfriados episódicos de fácil tratamiento con caridad, agua tibia con llantén, sal del Himalaya y optimismo de crecimiento anual del 9,5%.

Adenda.- Preguntado un ciudadano bumangués sobre el uso de símbolos tenebrosos en el Halloween, sencillamente respondió: “para defender la tradiciones colombianas”. La ignorancia es atrevida.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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