martes 17 de septiembre de 2019 - 12:00 AM

Otra vez no

No falta quien piense si lo de la intromisión en asuntos internos de Venezuela, no es más que disparos para el otro lado distrayendo los graves problemas sociales que padecemos
Escuchar este artículo

No a la guerra, sí a la paz aunque parezca trillado el estribillo, extraño en un país donde unos acuerdos de paz fueron votados negativamente por guerreristas abiertos e ignorantes engañados. El gobierno ha dicho no ante la militarización de la frontera venezolana, de dientes para afuera, pienso, porque la decisión la toman más arriba, así al Sr. Bolton lo hayan despedido por duro entre extremistas; había probado en Irak lo que quería repetir en Venezuela, usando de peón al virreinato colombiano “defendiendo la democracia” en América Latina. Allá también están en campaña electoral y abundan los datos falsos que llaman “alternos”; de ahí la incertidumbre sobre las amenazas de guerra.

Rara concepción de la paz la de la ultra derecha allá y aquí; unos acuerdos en el posconflicto, quedan reducidos a la sola desmovilización para que todo siguiera igual; porque pactar sobre lo fundamental era el engaño: los indígenas y los líderes sociales asesinados, de quienes el gobierno no sabe quién los mata, están ahí esperando medidas sobre tierras, contra los intereses de grupos ilegales de delincuencia común –terratenientes, narcocultivadores y traficantes, paramilitares, esos sí conocidos. No falta quien piense si lo de la intromisión en asuntos internos de Venezuela, no es más que disparos para el otro lado, distrayendo los graves problemas sociales que padecemos; para preguntarse luego por qué crecen las disidencias guerrilleras y la delincuencia común.

Vale la pena recordar a los amigos de la guerra interna y con los vecinos, que Bucaramanga sería objetivo importante, para no hablar de puentes y refinerías. ¿Será que tantos patriotas- desde parlamentarios hasta finqueros-, estarían dispuestos a que sus hijos encabecen el frente gritando “Dios y patria”, como contestan ya algunos militares cuando los llaman de los medios? Ejemplo civilizado de acercamiento, para no insistir en la guerra, acaban de dar ucranianos y rusos con la liberación de 80 prisioneros, de parte y parte, consecuencia de su reciente conflicto. Pero colombianos y venezolanos tan cercanos, hoy tan distantes, prefieren mostrarse los dientes en las fronteras al trato decente dándonos la mano, dejando que cada país busque su destino.

Adenda.- Pensar más en las empresas que en la gente llevó a la Argentina de Macri a declarar la emergencia alimentaria; crece la pobreza. Pero de esto nuestros medios críticos sin autocrítica, poco informan.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad