martes 16 de abril de 2019 - 12:00 AM

Realidad variopinta y fugaz

Si de algo no podemos quejarnos los afortunados con tener un espacio periodístico para opinar es por falta de temas, tan variados desde los más frívolos como los vestidos de las primeras damas o los zapatos de Messi, hasta los más trascendentes como la sacada del profesor Mockus del Senado por un trámite faltante en la Cámara de Comercio, para continuar sacando a los incómodos; el asilo a la ecuatoriana con entrega de Julian Assange despojado de su condición de refugiado político y entrada de la policía inglesa a la embajada, considerada territorio ecuatoriano en el derecho internacional; o la fotografía primeriza de un hueco negro, que ni es hueco ni es negro, añadiendo más dudas acerca de las creencias religiosas creacionistas sobre el universo.

Pero así como llegan, se van sin saborearlos y menos digerirlos; los 25 años del espantoso genocidio en Ruanda y el reclamo de AMLO sobre otro genocidio de tres siglos en América perpetrado por España con ayuda de la Iglesia católica; la solicitud de disculpas no solo se volvió alas de cucaracha, sino que con ayuda de revisionistas históricos criollos, los ofendidos iban resultando ser los genocidas, a tal punto que debíamos darles gracias por haber traído civilización, religión e idioma eso sí destruyendo, a sangre, fuego y cruces, todo lo que había, desde culturas altamente desarrolladas hasta grupos nómadas que hasta ahora resucitan alegando derechos.

Sobre el idioma castellano, p.e., que nos envíen agradecimientos por hablarlo; si no fuera por nosotros sería un idiomita perdido entre muchas otras parlas vivas hoy en la península, dentro de una España vertebrada en países.

Recordemos: para el caso mexicano, si bien Juan Pablo II ofreció disculpas al reiniciar relaciones diplomáticas, inexistentes durante mucho tiempo, no se encontraba en su territorio una sola estatua a Hernán Cortés.

Y de los temas frívolos, pues el señor Trump debe estar escondido debajo de la cama por el “regaño” que el presidente Duque le envió por sus reclamos sobre el manejo de “cocalandia”; así paga el diablo a quien tan bien le sirve; en menos de un año ¿cuántas veces lo ha visitado?

Como mayordomo de finca le rinde cuentas al amo y recibe instrucciones sobre Venezuela, las mingas, las bases gringas, los extraditables, el futuro de América Latina para la ultra derecha, etc. Temas variopintos conexos pero fugaces.

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